Con los ojos puestos en África, las comparsas iniciaron la competencia 2023

Arandú Beleza, Sapucay, Ara Berá y Copacabana coincidieron al dar importancia en sus historias al continente africano, su música, los esclavos y la libertad. La crisis económica obligó a los diseñadores de comparsas y agrupaciones a utilizar materiales alternativos para crear diseños vistosos pero accesibles. En la primera noche también se vieron trajes que valen varios millones de pesos. 

Ni los pronósticos de lluvia, ni el bicherío que inundó la avenida del corsódromo Nolo Alías lograron detener el viernes el inicio de la fiesta de Momo en la capital nacional del carnaval que, de esta manera, comenzó a recuperar fuerzas, luego de un año sin fiesta por pandemia y otro año con una celebración de emergencia por el mismo motivo. A diferencia del 2022, esta vez, el corte de cintas contó con la presencia del gobernador Gustavo Valdés, el intendente de la capital correntina Eduardo Tassano y un notable número de funcionarios municipales y provinciales, además de los principales referentes de la empresa organizadora Ake Music. En cuanto a las comparsas hay que decir que (también a diferencia del año pasado), esta vez no faltó ninguna y todas desplegaron su propuesta sacando el mayor provecho posible a los recursos en tiempos donde la cuestión económica asesta un duro golpe a toda la sociedad y elevó de manera exponencial el costo de los insumos para los trajes. 

Corrientes adoptó hace décadas el título de Capital Nacional del Carnaval debido, entre otras cosas, a la espectacularidad de su fiesta, pero lo que realmente marca la diferencia respecto a otros carnavales del país tiene que ver con que sus trajes son verdaderas joyas tanto por la calidad artística como por el costo. Quizás sea esta una de las razones por las que las comparsas, especialmente las más grandes, se venían resistiendo a abaratar costos, pero, este año, los niveles de inflación superaron cualquier predicción y obligaron a los diseñadores a buscar la manera de crear trajes bonitos, y, si bien ninguno es barato, al menos lograron hacerlos accesibles para los comparseros. Las agrupaciones musicales (Imperio Bahiano, Samba Total, Sambanda, Samba Show y Kamandukahia) fueron las que mejor supieron abordar esta cuestión recurriendo a materiales llamativos pero económicos. No obstante, hay que reconocer que tanto en las comparsas como en las agrupaciones hay trajes que valen hoy varios millones de pesos.  

Corte de cintas 

Miembros de la empresa organizadora de los Carnavales, Ake Music, junto al gobernador Gustavo Valdés, el intendente Eduardo Tassano, funcionarios provinciales y municipales, y embajadores de la Capital Nacional del Carnaval fueron los encargados del corte de cinta en la noche del 27 de enero.  

Tras el acto inaugural, el gobernador declaró: “Nosotros somos la Capital Nacional del Carnaval y tenemos más de 35 ciudades con carnavales en el interior, por eso como provincia queremos potenciar cada localidad”. Agradeció, a su vez, a los comparseros y a las familias del Carnaval que son quienes posibilitan la realización de esta fiesta. 

Por su parte, Aquiles Sojo, CEO de Ake Music, explicó que el nuevo reglamento que entra en vigencia durante esta edición permite dar un mejor espectáculo a la gente y beneficia al comparsero. Adelanto, además, que “este año nuevamente se contará con la presencia de importantes figuras nacionales”. 

Cabe destacar que este año vuelven los Shows de Comparsas en el Anfiteatro Cocomarola, espectáculo característico del Carnaval correntino que no se realiza desde el año 2020. Serán tres noches de shows, los días: 30 de enero, 1 y 6 de febrero.  

África en todas 

Para quienes desconocen la modalidad de trabajo de las comparsas y agrupaciones musicales, es importante contar que, año tras año, las comisiones directivas eligen un tema a desarrollar y a partir de allí se define la música, coreografías, colores a utilizar y también el diseño de los trajes, entre otras cosas. Es decir que el tema es la base para el éxito o el fracaso frente a los jurados tanto de corsos como de shows.  

Lo llamativo en esta oportunidad es que las cuatro comparsas grandes, es decir, Sapucay, Ara Berá, Arandú Beleza y Copacabana tienen una cuestión en común. Todas, en algún momento de su espectáculo, hacen referencia a África, siendo Arandú Beleza la que aborda esa cultura en su totalidad con el tema “Arandú late libertad”. 

La Verde y Blanca este año plantea que África es la cuna de la humanidad, el lugar donde los primeros homínidos evolucionaron y desde el que partió la especie humana, para construir el resto del mundo.  

Su propuesta escénica hace hincapié en que en esta tierra danzan por la lluvia, por la cosecha y sus creencias traspasan mares. También hace foco en que conquistadores sometieron, encadenaron y castigaron a distintas etnias, en especial a las de este continente, a las cuales condenaron a la esclavitud y enviaron a tierras desconocidas, con el fin de fortalecer naciones ajenas a su entendimiento. Con este planteo de base, Arandú marca que, lejos de sus hogares, destruidos y casi muertos, los africanos se dieron cuenta de que, además de sus creencias, llevaron consigo su ritmo y comenzaron a bailar como antes, pero esta vez para pedir por paz. 

La comparsa Sapucay (última campeona) este año con nuevo equipo de diseñadores, decidió jugarse y llevar a la calle un tema abstracto titulado “Lunática fascinación”. Sapucay plantea que el ser humano desde su origen adoptó a la luna como cómplice y depositaria de sus intrigas y primitiva ignorancia. Así nace el mito, la fascinación. Con el devenir de los tiempos, la ciencia, la astronomía, la astrología y la biología se encargaron de abrir el amplio abanico de “influencias” del astro en la vida de las personas y del ambiente. 

En su segundo bloque, “Lunática fascinación” hace referencia a África entendiendo que distintas culturas celebran rituales en honor a sus dioses, y la luna forma parte de esos rituales en culturas como las de África, Asia, América, Europa nórdica y Oceanía. Allí aparece, por ejemplo, la “Diosa Olapa africana” personificada en Florencia Balbis, también hay “Mujeres esclavas” (Bárbara Zapata y Catalina Meza Rodríguez) y hasta un grupo de “Magia africana”, hay hechiceras, guerreras e incluso está representado el pueblo africano. 

“La historia del Samba” fue el tema elegido este año por la comparsa Ara Berá, y lo desarrolla con una propuesta que tiene como eje un concurso de talentos al que se presenta una joven (personificada por Camila Palarich). El jurado de la historia toma a la presentación de la artista como algo poco genuino y eso la lleva a iniciar un viaje onírico junto a sus ancestros, a través de la historia familiar con el objetivo de encontrar su esencia. En este caso, África aparece cuando la protagonista encuentra el origen de su sangre en los primeros esclavos de Brasil, llega a África y recorre con ellos un camino hacia la libertad que alcanza su punto máximo en la casa de la tía Ciata donde se festeja el fin de la esclavitud. 

La otra Comparsa grande de Corrientes es Copacabana y este año puso sobre la avenida “El séptimo destino”, una historia de amor entre la princesa africana Alika, esposa de Dotia. Durante el relato de Copacabana los amantes enfrentan innumerables problemas para estar juntos y en ese marco ambos salen al mar recorriendo distintas tierras.  

Si bien es verdad que todos los años algunas comparsas suelen incluir en sus cuadros cuestiones relacionadas al tema central de su contrincante con el objetivo de medirse de manera directa, resulta llamativo que, esta vez, todas hayan elegido el mismo continente para darle gran despliegue a sus historias.  

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