Ofelia Leiva desempolvó el disco “Tu pañuelo” y homenajeó a su gran amor

El sábado comenzó a subir la temperatura de la Fiesta Nacional del Chamamé que todavía tiene varias noches para seguir calentando motores. 

Ofelia Leiva tiene poder de convocatoria, carisma, presencia escénica y una voz que, lejos de apagarse, parece cobrar fuerza con el correr de los años. Por eso, pero también por su calidad interpretativa y el amor del público, es que el sábado reinó durante la segunda noche chamamecera del Anfiteatro Mario del Tránsito Cocomarola. La artista fue acompañada por Javier Sá que tuvo la complicada tarea de reemplazar a Rosendo en el homenaje al dúo Rosendo y Ofelia, una prueba que superó con creces. 

  La Orquesta Folclórica de la Provincia atrapó al público con un interesante festejo cincuentenario en el que la figura del paí Julián Zini volvió en canciones al escenario Osvaldo Sosa Cordero. Los sonidos paraguayos tuvieron fuerte presencia especialmente en la segunda mitad de la velada, y referentes chamameceros como Paquito Aranda y Hugo Flores fueron aclamados de principio a fin. El Ballet Oficial hizo una doble presentación y la primera fue protagonizada por la bailarina Lourdes Sánchez.   

El 2022 quedó marcado como el año del regreso de los shows multitudinarios luego de la pandemia de covid-19, cuyas restricciones habían asestado un duro golpe a la sociedad toda, pero especialmente a los artistas, que se vieron obligados a dejar los escenarios durante casi 24 meses. Si bien la edición del año pasado de la Fiesta Nacional del Chamamé significó un respiro, el miedo al virus no había permitido a los fanáticos del género disfrutarla como es debido. Tapabocas, pedidos de certificados de vacunación, controles y abrazos restringidos fueron un “clásico” y opacaron la celebración. Pero este año la cosa cambió y eso se nota. 

El viernes volvieron al Anfiteatro Cocomarola las caras totalmente descubiertas y bailar bien abrazados dejó de ser visto como “un acto peligroso”. Sobre el escenario los artistas mostraron su talento, pero también su alegría y, al menos en las dos primeras noches no se registró descenso en los números anunciados, como sí sucedía casi con normalidad el año pasado. 

El sábado la grilla fue extensa, la música comenzó temprano y terminó tarde, y hubo una interesante variedad de propuestas, pero la presencia de Ofelia Leiva fue la que tuvo el poder de arrasar con el auditorio; no obstante, hay que decir que su convocatoria estuvo por debajo de la registrada en otras ediciones. Esto quizás se deba al hecho de que, habitualmente, los primeros tres o cuatro días de fiesta son menos taquilleros que los últimos.  

A dúo nuevamente 

En 1973 Rosendo y Ofelia grabaron su primer disco de larga duración y se convirtieron en el primer dúo mixto del chamamé. Cincuenta años después, Ofelia Leiva, la voz femenina de aquel dúo y referente indiscutida del género, decidió rendir homenaje al disco, pero especialmente a su amado Rosendo. Y así lo hizo durante la segunda noche de la Fiesta Nacional del Chamamé. “Lo que voy a cantar hoy es un poco diferente”, anunció antes de inaugurar un repertorio mayormente conformado por canciones del disco “Tu pañuelo”, que pese a estar grabado en vinilo aún es posible encontrar en algunos lugares. 

Javier Sá, el vocalista de la banda misionera 0 KM, quien hace algunos años se volcó casi enteramente al chamamé fue el hombre elegido para reemplazar a Rosendo en este homenaje que incluyó canciones como “Paraná”, “Tu pañuelo” y “Camino del arenal” entre otras. “Canta lindo el Javi”, dijo Ofelia y recordó que el artista creció participando de los ensayos del dúo y por eso conoce profundamente la obra.  

Sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero, Ofelia es imparable y no hay achaques que eclipsen su talento. Eso sí, la emoción le gana siempre y las lágrimas ponen al descubierto la humanidad de una mujer que supo y sabe lidiar con los obstáculos de la vida, pero que también sabe disfrutar intensamente de los buenos momentos que esta le regala. Una vez intentó dejar de cantar, pero no pudo, volvió y lo hizo con más fuerza. Por eso ahora ya no hace anuncios y simplemente confiesa que no es capaz de soltar al chamamé, “no estoy bien de salud, pero igualmente quiero estar presente en esta fiesta”, confesó minutos antes de subir al escenario. 

Cincuentenario 

A fines del 2022, la Orquesta Folclórica de la Provincia de Corrientes cumplió 50 años y lo festejó tímidamente durante los meses previos. Lo hizo a través de las redes sociales contando la trayectoria de varios de sus integrantes actuales y de los que ya no están. El broche de oro fue un concierto en las escalinatas del Teatro Oficial Juan de Vera donde hubo música y reconocimientos. 

Pero las celebraciones parecen no haber terminado, sino todo lo contrario. Es que la presentación que hizo el sábado en la Fiesta Nacional del Chamamé despertó la ovación de un público que parece querer más. Con el repertorio elegido, la orquesta homenajeó a Julián Zini y si bien tuvo un inicio algo accidentado en las voces, la propuesta continuó de manera impecable, tanto que el público reclamó “una más”, reacción que dibujó una sonrisa en los integrantes de este seleccionado de artistas.  

Integración 

La Fiesta del Chamamé es nacional, pero también es del Mercosur y ahora, de toda la humanidad gracias a la declaración de este género como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por parte de la Unesco. Es por eso que este año con más fuerza que antes, los organizadores se ocuparon de garantizar la integración a través de la música y la danza y esto quedó claro el sábado cuando las arpas paraguayas, las polcas y las guaranias sonaron fuerte especialmente durante la segunda mitad de la noche con representantes como Néstor Ló y Los Caminantes, que ofrecieron un show que sigue sorprendiendo, aunque estos artistas ya se presentaron en dos oportunidades anteriores en esta fiesta. 

El Ballet Oficial también hizo hincapié en la unión cultural con Paraguay en su cuadro “Campeón del Mundo” y la arpista argentina Sonia Álvarez evocó lo mejor de la música del vecino país, tal y como lo hicieron Dalma Ferreira y grupo Bohemia Guaraní. 

Destacados 

Paquito Aranda fue, es y será uno de los grandes maestros del chamamé, y por eso su presencia sobre el escenario Osvaldo Sosa Cordero está todos los años entre los números más esperados. Alegre y sencillo, este artista volvió a cautivar a su público con canciones caras al sentimiento chamamecero como “Musiquero del Litoral” y el homenaje a las madres con “Un regalo para mamá”.  Hugo Flores fue otro de los favoritos con una propuesta que incluyó temas como, “Cuando vuelva a mi pueblo”, “Soy forastero” y “Bajo el cielo de Mantilla”, entre otros.  

Remanso Trío llegó desde El Colorado, Formosa, y su show fue potente y de excelencia, haciendo sonar canciones bien festivaleras como “La cruz de la pobreza”, “Así es Formosa” y “Alma formoseña”. 

Las guitarras tuvieron su momento especial con la presencia del conjunto de cuerdas Las Guitarras de Curuzú, que una vez más logró el reconocimiento del público en cada una de sus interpretaciones instrumentales y luego también con la aparición de Santiago Jacobo, quien cantó “Leyenda de Itá Hasé”, “Bañado Norte” y “Niña del ñangapirí”, entre otros. Al cierre de esta edición se anunciaba la presencia de artistas de la talla de Teresa Parodi, Amandayé, Juan Pablo Barberán, Damián Ayala, Nendivei, Hacha Leiva y Entre Cuerdas, y César Frette Trío.