El seleccionado inglés derrotó 4-2 a los croatas en Dallas, en un encuentro cargado de emociones, goles y buen fútbol. Harry Kane fue la gran figura con un doblete y el equipo de Gareth Southgate dio un paso importante en su camino hacia los octavos de final.
Inglaterra y Croacia protagonizaron uno de los partidos más emocionantes del Mundial, con un espectáculo lleno de intensidad, ataques y goles en el estadio de Dallas. El conjunto inglés se impuso por 4-2 ante un rival de jerarquía y comenzó a posicionarse como uno de los grandes candidatos de la competencia.
El triunfo significó mucho más que tres puntos para los británicos, ya que lograron superar una prueba exigente frente a una Croacia que fue semifinalista en los últimos Mundiales. Con una actuación sólida, Inglaterra mostró carácter, buen funcionamiento colectivo y confirmó que tiene un plantel preparado para pelear por el título.
La gran figura de la tarde fue Harry Kane, quien marcó dos goles y se sumó a la pelea de los grandes goleadores del torneo. El delantero convirtió de penal y luego apareció con un cabezazo tras un tiro de esquina para sellar una jornada inolvidable.
El partido tuvo momentos de ida y vuelta, con ambos equipos generando varias situaciones claras. Los arqueros Livakovic y Pickford fueron protagonistas con grandes atajadas, evitando que el marcador terminara con una diferencia aún mayor. Inglaterra encontró espacios gracias a la velocidad de sus atacantes y al juego asociado de figuras como Bellingham.
Con esta victoria, el equipo inglés se afianza en la cima de su grupo y comienza a ilusionarse con llegar lejos en la Copa del Mundo. Croacia, pese a la derrota, dejó una imagen competitiva y volvió a demostrar que sigue siendo un rival de máxima exigencia.