(Por Coco Ramón) – A pocos días de disputar su primer amistoso preparatorio antes del inicio del Mundial 2026, la Selección Argentina intensifica los trabajos en Kansas City con una prioridad clara: recuperar físicamente a los futbolistas que llegaron con distintas molestias y evitar riesgos innecesarios en la recta final hacia la defensa del título.
Lionel Scaloni y su cuerpo técnico desarrollan entrenamientos diferenciados para varios integrantes del plantel. La noticia más alentadora llegó con las recuperaciones de Cristian Romero y Julián Álvarez, quienes ya recibieron el alta médica y comenzaron a trabajar junto al resto de sus compañeros, una señal que fortalece las expectativas de cara al debut mundialista.
Sin embargo, la enfermería todavía mantiene movimiento. Lionel Messi continúa bajo seguimiento luego de una molestia muscular sufrida en los últimos compromisos con Inter Miami, mientras que Gonzalo Montiel, Nahuel Molina y Nicolás Paz realizaron tareas aparte para completar sus procesos de recuperación. También Leandro Paredes, Nicolás González y Emiliano Martínez son observados diariamente por los médicos del seleccionado.
La planificación de Scaloni apunta a que ninguno de los jugadores llegue exigido al comienzo de la Copa del Mundo. Por ese motivo, los amistosos servirán tanto para afinar aspectos tácticos como para administrar cargas físicas. El entrenador pretende contar con la mayor cantidad posible de futbolistas en plenitud, aun cuando eso implique dosificar minutos en los encuentros preparatorios.
Argentina mantiene la base que conquistó el Mundial de Qatar 2022, con 17 campeones del mundo dentro de la nómina definitiva y la experiencia de Lionel Messi como principal referencia futbolística y emocional del grupo. Junto a ellos aparecen nuevas caras que buscan consolidarse en la estructura albiceleste.
En las prácticas se percibe tranquilidad, aunque también la lógica cautela que genera cualquier problema físico a pocos días de la gran cita. Scaloni sabe que los amistosos son importantes, pero también que el verdadero desafío comenzará cuando la pelota empiece a rodar en el Mundial.
Por ahora, la consigna es simple: recuperar, cuidar y llegar enteros. La ilusión argentina sigue intacta y el cuerpo técnico trabaja contrarreloj para que cada pieza esté lista cuando llegue la hora de defender la corona.