River volvió a tropezar: perdió 1-0 con Rosario Central y profundiza el mal momento del Ciclo Coudet

El Millonario sufrió otra derrota en el Torneo Clausura y sigue sin sumar puntos. Un desafortunado gol en contra de Nicolás Otamendi le dio el triunfo al Canalla, que se llevó tres puntos de oro del Monumental.

River perdió por 1-0 ante Rosario Central, por la tercera jornada del Torneo Clausura: Nicolás Otamendi fue quien convirtió en propia puerta

El Millonario volvió a dominar la posesión durante buena parte del encuentro, pero careció de profundidad en los últimos metros y terminó pagando muy caro un error desafortunado en su propia área.

La única diferencia del partido llegó en el primer tiempo. Tras un envío al área de Rosario Central, Nicolás Otamendi intentó despejar el balón, pero terminó desviándolo hacia su propio arco y descolocó a su arquero. El gol en contra fue un duro golpe para River, que nunca logró recuperarse del impacto y volvió a evidenciar serios problemas para generar situaciones claras de peligro.

En el complemento, el conjunto de Coudet adelantó sus líneas y monopolizó la pelota, aunque chocó una y otra vez con el orden defensivo del Canalla. Rosario Central defendió con inteligencia, cerró los espacios y apostó a los contraataques para sostener una ventaja que terminó siendo suficiente. River empujó hasta el final, pero volvió a mostrarse falto de ideas y de peso ofensivo.

La derrota agrava el presente del Millonario, que además arrastra dudas futbolísticas y problemas físicos en varios jugadores, en un arranque de semestre muy lejos de las expectativas. Rosario Central, en cambio, dio un golpe de autoridad al imponerse como visitante en el Monumental y continúa sumando confianza en el comienzo del Clausura.

El único gol del encuentro llegó tras un centro al área que terminó en un desvío de Nicolás Otamendi, quien, en su intento por anticipar al delantero de Rosario Central, terminó enviando la pelota contra su propio arco y dejó sin reacción a su arquero. El tanto significó un duro golpe para River, que sintió el impacto anímico y no logró transformar su dominio territorial en peligro real antes del descanso. Mientras tanto, el conjunto rosarino defendió la ventaja con orden y se fue al vestuario con un resultado que, por el desarrollo, vale mucho más que un simple 1-0.

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