Con la condena a 28 años de prisión efectiva a un hombre que violó sistemáticamente a sus tres hijas menores de edad se cierra un capítulo de horror, en el seno de una familia de la ciudad correntina de Bella Vista.
El chacal pasará las casi tres décadas siguientes tras las rejas al ser hallado responsable de una seguidilla de ultrajes a los que sometió a sus hijas biológicas.
Cada una de las víctimas fue atacada desde que tenían 9 años. Una de ellas padeció agresiones hasta sus 13 años cuando, por fin, pudo romper el silencio y contarle de la situación a una tía. Esa mujer fue quien decidió realizar la denuncia penal.
Sobre el violador ya había recaído dos condenas por comerciar estupefacientes. Eran 3 años de prisión en suspenso. Pero ahora fue condenado a 28 años de cárcel en un juicio abreviado pleno impulsado por el fiscal de Bella Vista Ramón Alfredo Muth.
Según comprobó el fiscal, el hombre había ultrajado a sus hijas en distintos momentos y de distinta forma, ya que en los dos primeros casos se constató que hubo acceso carnal.
Su primera víctima fue la mayor de las hermanitas desde que ella tenía 9 años y hasta los 13 años cuando su tía escuchó el calvario de la menor.
Contra la segunda nena los abusos comenzaron cuando tenía 11 años y terminaron un año más tarde. Mientras que a la más pequeña la abusó cuando cursaba los 11 años de edad.
La denuncia llegó a manos del fiscal Muth el 6 de octubre de 2025. De inmediato pidió la prisión preventiva y puso punto final a la detención domiciliaria que el acusado gozaba tras ser condenado por microtráfico.
El acuerdo cuyos términos el imputado aceptó libremente ante la carga de la prueba en su contra es como autor de dos hechos de abuso sexual calificado por acceso carnal y agravados por el vínculo, y uno de abuso sexual simple agravado por el vínculo.
El defensor oficial, Guillermo Parodi, ejerció la representación del ahora condenado (su identidad queda bajo anonimato, para preservar a las víctimas), quien se encuentra detenido en la comisaría Primera de Bella Vista y quien deberá someterse a lo que disponga la jueza de Ejecución de Condena.
El próximo destino de alojamiento para el violador sería el pabellón de abusadores sexuales ubicado en la Unidad Penal 1 de Corrientes.