Carlos Nayi, abogado de la madre de la menor de 14 años, aportó detalles determinantes sobre los movimientos previos al sábado 23 de mayo. Claudio Barrelier permanece detenido mientras se despliega un megaoperativo de rastrillaje.
La desesperada búsqueda de Agostina Vega, la adolescente de 14 años que mantiene en vilo a la provincia de Córdoba, ingresó en horas decisivas.
Mientras el fiscal de instrucción Raúl Garzón lidera las tareas en el terreno, el abogado de la madre de la menor, Carlos Nayi, aportó precisiones exclusivas para reconstruir de forma cronológica cómo fueron las últimas horas de Agostina antes de que se perdiera por completo su rastro.
El único detenido e imputado por el delito de privación ilegítima de la libertad calificada es Claudio Gabriel Barrelier (33).
Lejos de ser un desconocido, Barrelier es un hombre del círculo íntimo de la familia que en el pasado mantuvo una relación sentimental con Melisa, la mamá de la víctima.
A continuación, la reconstrucción minuciosa de los hechos ocurridos el sábado 23 de mayo, el día que comenzó la pesadilla.
La línea de tiempo del sábado 23 de mayo
- 14:00 hs — El encuentro inicial: Melisa, su hija Agostina y Claudio Barrelier coinciden en un predio de la ciudad de Córdoba donde se desarrollaba un campeonato de fútbol. Permanecen allí compartiendo la tarde.
- 15:00 hs — Cumpleaños en la zona: Los tres protagonistas se trasladan juntos hacia una zona cercana para asistir al cumpleaños de un allegado.
- 18:00 hs — Visita a una amiga: Agostina se retira momentáneamente para ir a la casa de una amiga, ubicada en las inmediaciones del lugar donde se realizaba el festejo.
- 20:30 hs — Regreso al hogar: La adolescente y su madre regresan finalmente a su domicilio particular.
- 22:30 hs — El último contacto en la casa: Agostina le avisa a su mamá que va hasta la rotisería de al lado a buscar algo. Pasados 20 minutos sin novedades, el hermano de la menor sale a buscarla. Al no encontrarla, la curiosidad inicial transmuta rápidamente en desesperación.
Ante la ausencia injustificada de su hija, Melisa comienza a enviar mensajes desesperados a los allegados de la joven y a contactarse con Barrelier.
Los chats mantenidos durante la madrugada del domingo cobraron estado público y resultan, para la querella, completamente reveladores:
01:04 hs — Mensaje de Melisa: “¿Qué te pidió a vos la Agos?”
01:05 hs — Respuesta de Claudio Barrelier: “Me pidió tu número, que la lleve a la casa de tu amigo y la deje, porque no tenía movilidad”.
—Melisa: “¿Qué amigo?”
—Claudio Barrelier: “No me dijo”.
En ese mismo intercambio, la madre le advierte con angustia: “Hace tres horas que se fue y no aparece. Le pregunté a los amigos y no está con ellos. La llamé y tiene el celular apagado”.
El “castillo de mentiras” y las pruebas tecnológicas
Para el doctor Carlos Nayi, el acusado “cabalgó en la mentira una y otra vez” al verse cercado por la Justicia. Inicialmente, Barrelier intentó instalar la versión de un supuesto “auto rojo” que habría llevado a la menor, hipótesis que quedó completamente desvirtuada.
Dos datos objetivos aportados por la investigación destruyeron su coartada. El trabajo de la unidad informática forense detectó que las antenas de telefonía celular captaron el dispositivo de Agostina operando por el espacio de al menos tres horas en el domicilio de Barrelier, para luego dejar de emitir señal.
Por otra parte, un chofer llamado Ariel se presentó de forma voluntaria ante las autoridades.
Su declaración fue clave: confirmó que trasladó a Agostina desde el domicilio de la madre hasta la propiedad del sospechoso y describió haber visto un contacto físico directo entre Barrelier y la menor al momento de recibirla.
A esto se le suma la pista de un Ford Ka negro que pertenece a una persona de su círculo íntimo, el cual está bajo investigación y desplaza la versión inicial del auto rojo.

“La búsqueda es intensa”, remarcó Nayi a este medio. El fiscal Garzón coordina un megaoperativo que se concentra en distintos puntos de la capital cordobesa. Más de 250 efectivos de distintas fuerzas especiales participan activamente de los rastrillajes en un predio de 240 hectáreas.
El despliegue incluye el uso de helicópteros, drones, buzos tácticos en espejos de agua, perros adiestrados y personal de caballería. La premisa judicial se mantiene bajo estricto hermetismo, mientras la querella insiste en que se agotan todos los recursos informáticos y logísticos con la esperanza de hallar pronto a Agostina.