El Índice Barrial de Precios (IBP) mostró una suba mensual del 10,24% en las canastas básica alimentaria y total. Las mayores alzas se registraron en frutas y verduras, mientras que el incremento acumulado en el primer semestre alcanzó el 20,42%.
La delegación local del Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCI) informó que durante junio una familia tipo (integrada por dos adultos y dos hijos en edad escolar) que no paga alquiler necesitó $1.274.131,71 para cubrir la Canasta Básica Total (CBT) y mantenerse por encima de la línea de pobreza.
Al mismo tiempo, requirió $566.280,76 para adquirir la Canasta Básica Alimentaria (CBA), el conjunto mínimo de alimentos indispensables para no caer por debajo de la línea de indigencia.
Los datos corresponden al Índice Barrial de Precios (IBP), una medición que releva el valor de los 57 productos que integran la Canasta Básica Alimentaria utilizada por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) como referencia para medir la pobreza y la indigencia.
En Corrientes, el estudio se realizó en más de 300 comercios distribuidos en las localidades de Corrientes Capital, Empedrado, Goya, Santa Rosa y Curuzú Cuatiá.
El informe refleja un marcado incremento de los costos durante junio. Tanto la Canasta Básica Alimentaria como la Canasta Básica Total registraron una variación mensual del 10,24%, uno de los aumentos más importantes observados en los últimos meses.
En términos acumulados, entre diciembre de 2025 y junio de 2026 ambas canastas aumentaron 20,42%, lo que significó una suba de $216.033,68 para la CBT y de $96.014,97 para la CBA.
La comparación interanual también muestra un fuerte incremento del costo de vida. Entre junio de 2025 y junio de 2026, la Canasta Básica Total aumentó 31,04%, equivalente a $301.822,97, mientras que la Canasta Básica Alimentaria registró una variación del 32,79%, con un incremento de $96.014,94.
El análisis por rubros evidencia que las mayores subas anuales se concentraron en los productos frescos. Verdulería encabezó los aumentos con un 48,45%, seguida por Carnicería con 43,27%, mientras que los productos de Almacén registraron una variación del 18,04%.
En el acumulado de los primeros seis meses del año, nuevamente Verdulería lideró los incrementos con un 36,94%, seguida por Carnicería con 28,57%, en tanto que Almacén mostró un aumento considerablemente menor, del 7,19%.
Durante junio, el mayor impacto volvió a concentrarse en frutas y verduras. El rubro Verdulería aumentó 19,11%, impulsado principalmente por la naranja, que registró una suba del 50%, la manzana (40%), el zapallo (36,36%), la acelga (35%) y la mandarina (25%).
En Carnicería el incremento mensual fue del 9,15%. Entre los cortes que más aumentaron aparecen el hígado (37,50%), la carnaza (15,32%), el espinazo (13,92%), el asado (12%) y la carne picada (8,89%).
Por su parte, el rubro Almacén registró una variación mensual del 7,17%, destacándose los aumentos de las lentejas (53,85%), el queso rallado (31,82%), la yerba (31,58%), la polenta (29,71%) y la sal fina (25%).
Al presentar el informe, la directora del ISEPCI Corrientes, Silvana Lagraña, señaló que los aumentos registrados durante junio representan una aceleración respecto de los meses anteriores y advirtió que el crecimiento del costo de las canastas continúa superando la evolución de los ingresos de los hogares.
Según explicó, mientras la variación acumulada de la Canasta Básica Alimentaria y la Canasta Básica Total alcanzó el 20,42% en lo que va del año, los incrementos salariales informados oficialmente para los sectores privado y público permanecen por debajo de esos porcentajes, situación que profundiza la pérdida del poder adquisitivo.

La referente sostuvo que esta realidad obliga a muchas familias a modificar sus hábitos de consumo mediante la sustitución de productos, la reducción de cantidades o directamente la eliminación de determinados gastos relacionados con recreación, cultura, vivienda y servicios esenciales.
Asimismo, expresó su preocupación por el crecimiento del endeudamiento familiar. En ese sentido, citó datos del ISEPCI Nacional que indican que más de cuatro de cada diez familias reducen el consumo de alimentos para poder afrontar el pago de créditos o deudas, una situación que, según afirmó, se agrava en un contexto de persistencia de políticas de ajuste económico.
Lagraña también vinculó este escenario con la situación de la actividad económica y productiva, al señalar que numerosos comercios, pequeñas y medianas empresas enfrentan dificultades por la caída del consumo, con impacto sobre la producción y el empleo registrado.
De esta manera, el Índice Barrial de Precios de junio muestra que el costo de cubrir las necesidades básicas continúa creciendo a un ritmo elevado en Corrientes.
Con una canasta básica que supera los $1,27 millones y una canasta alimentaria por encima de los $566 mil, el informe vuelve a poner en evidencia la presión que ejerce el aumento de los precios sobre la economía cotidiana de los hogares correntinos.