El informe de CAME reveló un gasto promedio diario de $116.900 y una fuerte caída del 10% en la estadía media. La consolidación de las escapadas breves y el impacto del clima condicionaron los ingresos del sector.
El movimiento turístico durante el fin de semana largo conmemorativo del 12 de octubre mostró un escenario de contrastes desde el punto de evista económico, ya que viajaron más personas pero el resultado económico fue menor al registrado en el mismo fin de semana largo de 2025.
Esto se produjo en un contexto donde la relación entre costo de viaje y salario se incrementó 4,2% interanual en términos reales. Es decir que los incrementos de los ingresos quedaron por detrás de los costos del turismo.
De acuerdo con el relevamiento de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), en los tres días se movilizaron 1.490.400 turistas por el país, generando un impacto económico directo de $313.610 millones.
Por un lado “la cantidad de viajeros creció 3,5% frente al mismo feriado de 2025, lo que reflejó una mejora en la actividad, aunque con diferencias importantes entre destinos”. Sin embargo, la brevedad de las estadías impidió un resultado positivo en términos reales para la caja global del sectors eñaló la entidad.
Menos días de alojamiento y cautela en el gasto
El cambio de hábito en los consumidores volvió a marcar el ritmo del turismo nacional. “A pesar del aumento en la cantidad de turistas, la estadía promedio se redujo de 2 a 1,8 días, una caída del 10% interanual. Este comportamiento confirmó la tendencia hacia escapadas más breves, en las que los viajeros buscaron aprovechar el feriado sin extender demasiado su permanencia. La reducción de los días de alojamiento y del consumo terminó condicionando el impacto económico global de la actividad”.
En materia presupuestaria, el informe detalla que “el gasto promedio diario por turista alcanzó los $116.900, con un incremento real del 5% frente a 2025, descontada una inflación interanual del 22,1%. Sin embargo, el gasto total de $313.610 millones representó una caída real del 2,2%”.
En efecto, “así, aunque viajaron más personas y cada una gastó más por día en términos reales, la menor duración de las estadías hizo que el movimiento económico total resultara inferior al del año anterior, una vez descontado el efecto precios”.
Clima inestable y reservas de último momento
El sector aerocomercial acompañó el flujo de pasajeros hacia los centros de mayor atracción. “El transporte aéreo tuvo un movimiento importante. Aerolíneas Argentinas registró 160.532 reservas para viajar entre el 9 y el 12 de octubre, con un crecimiento interanual del 16% en los vuelos de cabotaje y una ocupación del 88% en esas rutas. Entre los destinos más elegidos se destacaron Bariloche, Córdoba, Mendoza, Puerto Iguazú y Ushuaia”.
No obstante, las condiciones meteorológicas impusieron frenos en la previa. Según CAME. El clima fue un factor condicionante en el inicio del fin de semana, con un panorama de marcada inestabilidad en buena parte del país. “Las lluvias, la elevada humedad y las temperaturas frescas para la época afectaron especialmente al centro y este del territorio nacional, mientras que en el noreste se pronosticaron tormentas de mayor intensidad. En las regiones cordilleranas y patagónicas predominaron las bajas temperaturas y la nubosidad”
De este modo, “estas condiciones influyeron en las salidas espontáneas, los desplazamientos de corta distancia y las actividades al aire libre, aunque su impacto sobre el movimiento turístico fue diferente según cada destino”.
Paralelamente, “el comportamiento turístico volvió a mostrar una fuerte presencia de viajes de cercanía, reservas de último momento y decisiones de consumo selectivas. En muchas provincias, las reservas anticipadas fueron moderadas y mejoraron sobre la fecha”.