La actualización semestral por inflación elevaría los pisos salariales a partir de los cuales los trabajadores comienzan a tributar. El ajuste rondaría el 16,5% y beneficiaría a empleados en relación de dependencia.
Los trabajadores alcanzados por el Impuesto a las Ganancias tendrán un alivio a partir del segundo semestre del año. De acuerdo con las estimaciones privadas, el mínimo no imponible volverá a actualizarse desde julio en función de la inflación acumulada durante los primeros seis meses de 2026, lo que elevaría el piso salarial para comenzar a pagar el tributo.
Si la inflación de junio se ubica cerca del 2%, el acumulado semestral rondaría entre el 16,5% y el 17%. En consecuencia, un trabajador soltero y sin hijos comenzaría a tributar Ganancias recién a partir de un salario neto cercano a los $2,9 millones mensuales, equivalente a unos $3,49 millones brutos.
Actualmente, el piso para una persona soltera sin cargas de familia se ubica en $2.490.037 netos mensuales, o aproximadamente $3 millones brutos.
Cómo quedarían los nuevos pisos
A la espera de que se conozca el índice de inflación de junio, las proyecciones indican que los nuevos mínimos quedarían de la siguiente manera:
- Soltero sin hijos: $3.495.000 brutos y $2.900.000 netos.
- Casado sin hijos: $4.062.000 brutos y $3.371.000 netos.
- Casado con dos hijos: $4.644.000 brutos y $3.847.000 netos.
La actualización responde a la modificación introducida en la ley del impuesto durante 2025, que estableció ajustes automáticos semestrales de las escalas y deducciones tomando como referencia la inflación acumulada del semestre anterior.
Devoluciones y controles
Especialistas recuerdan que el Impuesto a las Ganancias es de carácter anual, por lo que los trabajadores que hayan sufrido retenciones superiores a las que finalmente correspondan podrán recibir reintegros en la liquidación anual que realizan los empleadores.
Por otra parte, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) intensificó los controles sobre las deducciones declaradas por empleados en relación de dependencia. El organismo busca detectar inconsistencias o gastos informados de manera indebida para reducir la carga tributaria.
Entre las deducciones más frecuentes figuran las correspondientes a cónyuge, hijos, alquileres y personas con discapacidad a cargo. Sin embargo, ARCA también puso bajo la lupa otros conceptos, como los gastos de vestimenta laboral, donde se detectaron casos de declaraciones por montos millonarios que despertaron sospechas y motivaron investigaciones.