Un claro indicio de que el río Paraná está sobrepasando su capacidad. Además, desde la central anticiparon que se esperan más lluvias dentro de la cuenca. Los habitantes de zonas ribereñas ya fueron puestos en conocimiento de los cambios del cauce.
La represa de Yacyretá registró durante septiembre un ingreso de agua de un 37% mayor al promedio histórico para ese mes. Según el último informe hidrológico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY), el incremento obligó a habilitar las compuertas del vertedero de Aña Cuá, aunque no fue necesario recurrir al vertedero principal de la central hidroeléctrica.
El organismo mantiene un seguimiento permanente de las condiciones meteorológicas e hidrológicas de la cuenca del río Paraná para anticipar posibles crecidas y evaluar sus efectos sobre las poblaciones cercanas. Los registros son analizados por el sector de Hidrología del Departamento Técnico, que elabora proyecciones y pronósticos a partir de los datos disponibles.
De acuerdo con la serie histórica comprendida entre 1971 y 2025, el caudal medio de septiembre fue de 12.339 metros cúbicos por segundo. Durante el último mes, el volumen de agua recibido por la central superó ese parámetro en un 37%. La operación de las compuertas de Aña Cuá se realizó conforme a las normas de funcionamiento del embalse.
Alerta para la población ribereña de Ayolas
En cuanto a las previsiones para los próximos días, Yacyretá anticipó que los niveles del Paraná se mantendrían relativamente estables, aunque se esperan precipitaciones de intensidad variable hasta el lunes 12 de octubre.
Para el puerto de Ituzaingó, en Corrientes, las estimaciones ubican la altura del río entre 2,23 y 2,45 metros. El nivel de alerta establecido para ese punto es de 3,50 metros.
En cambio, en el puerto de Ayolas, Paraguay, se prevén registros de entre 4,20 y 4,30 metros. Debido a que el nivel de alerta en ese sector se establece en 4,20 metros, la EBY emitió un aviso dirigido a los habitantes de las zonas ribereñas de la localidad. El nivel asociado a la inundabilidad urbana se sitúa en los 4,50 metros.
Monitoreo y medidas preventivas
Desde la entidad explicaron que el monitoreo de las condiciones hidrometeorológicas permite anticipar posibles variaciones en los caudales y niveles del río; además de emitir avisos preventivos para las comunidades que podrían verse afectadas.
Ante escenarios excepcionales, la central puede operar sus estructuras de descarga para evacuar los excedentes de agua que no pueden ser turbinados y contribuir, dentro de sus posibilidades, a moderar los picos de las crecidas. Cuando resulta necesario, también comunica la situación con anticipación a los organismos e instituciones responsables de activar los protocolos de emergencia.
Finalmente, la EBY aclaró que las previsiones difundidas se basan en las condiciones actuales y en los pronósticos disponibles hasta el 12 de octubre. Por ese motivo, los valores podrían modificarse ante cambios meteorológicos o hidrológicos, que serán informados oportunamente.