El petróleo se convirtió en el principal producto de exportación de Argentina y desplazó al complejo agroindustrial

Las ventas externas de crudo registraron un fuerte crecimiento durante el primer semestre de 2026. El desempeño del sector energético consolidó un superávit comercial récord y anticipa un nuevo salto en los próximos años.

El petróleo crudo fue el principal producto de exportación de Argentina durante el primer semestre de 2026, al alcanzar ventas por USD 4.693 millones, un 47,7% más que en el mismo período del año pasado. El incremento, impulsado por el crecimiento de la producción y de los envíos al exterior hacia mercados como Estados Unidos, Chile, Tailandia, Australia y Uruguay, permitió que el crudo representara el 9,5% de las exportaciones nacionales y desplazara por primera vez a productos tradicionales del complejo agroindustrial, según los datos del comercio exterior correspondientes a los primeros seis meses del año.

Las exportaciones de petróleo crecieron en términos absolutos en USD 1.516 millones frente al primer semestre de 2025, cuando habían sumado USD 3.177 millones. El desempeño del sector ubicó al crudo por encima del maíz en grano (USD 4.171 millones) y de la harina y pellets de soja (USD 4.161 millones), que ocuparon el segundo y tercer lugar entre los productos más exportados del país.

El ranking de los diez principales bienes exportados se completó con aceite de soja en bruto (USD 3.163 millones), oro para uso no monetario (USD 2.913 millones), vehículos para transporte de personas (USD 2.510 millones), trigo y morcajo (USD 2.317 millones), carne bovina congelada (USD 1.302 millones), aceite de girasol en bruto (USD 1.165 millones) y porotos de soja (USD 1.022 millones). En conjunto, estos diez productos concentraron el 55% de las exportaciones argentinas.

Durante el primer semestre de 2026, las exportaciones totales del país alcanzaron los USD 49.454 millones, lo que representó un crecimiento interanual del 24,4%.

El buen desempeño del petróleo también impulsó al sector energético, que registró un superávit comercial de USD 5.076 millones, un 61,7% superior al obtenido en igual período de 2025, cuando había sido de USD 3.139 millones. Las exportaciones energéticas totalizaron USD 6.594 millones, con una suba del 42,5%, mientras que las importaciones crecieron apenas 1,9% y sumaron USD 1.518 millones.

Solo en junio, las exportaciones energéticas alcanzaron USD 1.234 millones, un 28,5% más que un año antes. El petróleo crudo explicó el 71,2% del total exportado por el sector, seguido por las naftas, con ventas por USD 346 millones (+41,5%), los butanos licuados (USD 231 millones; +37,3%) y el propano licuado (USD 177 millones; +23%).

En materia de importaciones, el mayor peso correspondió al Gas Natural Licuado (GNL), con USD 418 millones, seguido por la energía eléctrica (USD 356 millones) y el gas natural gaseoso (USD 74 millones). Durante junio, las compras energéticas alcanzaron USD 765 millones, un incremento interanual del 126,5%, explicado por la mayor demanda de energía durante el invierno.

Actualmente, la producción nacional de gas ronda los 140 millones de metros cúbicos diarios, mientras que la demanda invernal supera los 180 millones de metros cúbicos por día, una diferencia que obliga a complementar el abastecimiento mediante importaciones estacionales.

Las perspectivas para el cierre de 2026 continúan siendo favorables para el sector. Las proyecciones estiman que las exportaciones de combustibles y energía rondarán los USD 11.300 millones, con un precio promedio del Brent de USD 82 por barril, aunque la cotización se ubicaba en USD 85,45 al cierre de los datos relevados. En ese escenario, el superávit comercial energético superaría los USD 12.000 millones, ampliamente por encima del récord de USD 7.815 millones alcanzado en 2025.

Uno de los proyectos que apuntala esas expectativas es el oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), que unirá Allen, en Neuquén, con Punta Colorada, en Río Negro, a través de un trazado de casi 600 kilómetros. La obra presenta un avance superior al 75% y su entrada en operación está prevista para fines de 2026.

En una primera etapa, el oleoducto incorporará una capacidad adicional de transporte de 190.000 barriles diarios, que se ampliará hasta 390.000 barriles por día hacia mediados de 2027 y alcanzará una capacidad máxima de 550.000 barriles diarios. Gracias a esa infraestructura, las exportaciones energéticas podrían superar los USD 18.500 millones durante 2027.

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