Jóvenes con detención domiciliaria salieron para balear a dos vecinos

Dos jóvenes que debían respetar una medida de “detención domiciliaria”, al estar sospechados de participar en el homicidio de Enzo Centurión, ocurrido el año pasado en la capital provincial, están acusados de un ataque a balazos contra dos vecinos.

El tiroteo se produjo el martes último en el barrio Villa Raquel, en la zona conocida como “Loma Linda”, y como saldo un hombre y su hijo sufrieron diversas heridas.

El incidente a balazos ocurrió luego de una discusión, presuntamente vinculada con el crimen de Centurión, según dejaron trascender fuentes del caso.

Angel Gabriel S., de 24 años, alias “Cuchu” o “Cuchuflo”, en compañía de Sergio S., apodado como “Pinki”, lesionaron con un arma de fuego al papá y al hermano de “Mauri”, quien permanece prófugo por el asesinato de Enzo.

Al padre de “Mauri” balearon en el abdomen y en una mano; al hijo de este hombre alcanzaron de un impacto en el pie.

El trascendido apunta a que la discordia entre estas personas tuvo como eje central el caso del crimen por el cual están investigados, sucedido en noviembre del año pasado en el barrio Paloma de la Paz.

DEBÍAN RESPETAR LA DOMICILIARIA, PERO ANDABAN COMO SI NADA EN LA VÍA PÚBLICA.

Supuestamente, “Cuchu” y “Pinki” reprocharían a padre e hijo baleados el hecho de ser quienes, según ellos, mandaron al frente a otro joven, alias “Matute”, para que sea detenido en abril de este año, como principal involucrado en el homicidio de Centurión.

Desde la Policía confirmaron a este medio que Angel y Sergio S. estaban con detención “domiciliaria”, aunque sin el uso de tobillera electrónica u otro dispositivo de control. Por esta razón era habitual verlos salir de sus casas, ubicadas en un pasillo de calle Francia, entre Andalucía Cádiz.

El viernes, la Unidad Especial Antiarrebatos, con la colaboración del Grupo Táctico Operacional y la División de Infantería, detuvieron a “Cuchu” y a “Pinki”.

Por la agresión a balazos del día martes, intervino la comisaría seccional Octava.

Los jóvenes que no respetaron la “domiciliaria” quedaron vinculados a una nueva causa con uso de arma de fuego y permanecen a disposición de la Justicia.

El asesinato de Centurión se produjo en la noche del 4 de noviembre en la esquina de Valdepeñas y Francia. Un grupo de sujetos comenzó la balacera sin mediar palabras.

Un impacto dio en el pecho de Centurión, quien cayó muerto en medio de la calle. En tanto, un adolescente que lo acompañaba fue lesionado de un balazo en la espalda.

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