Las Cataratas del Iguazú registran un caudal de más de ocho millones de litros de agua por segundo.

El extraordinario caudal del río Iguazú transformó el paisaje de la maravilla natural y obligó a restringir algunos recorridos por razones de seguridad. Aunque el nivel del agua comenzó a descender, la pasarela hacia la Garganta del Diablo permanece cerrada de manera preventiva.

Las Cataratas del Iguazú ofrecen un espectáculo imponente tras la crecida del río. La empresa concesionaria del Parque Nacional do Iguaçu, Urbia+Cataratas, difundió este viernes impactantes imágenes que reflejan la magnitud del caudal, que supera los 8 millones de litros de agua por segundo.

Actualmente, las Cataratas registran un caudal de 8.170.000 litros por segundo, una cifra muy superior al promedio habitual. Debido a esta situación, la pasarela de acceso a la Garganta del Diablo permanece temporalmente cerrada por motivos de seguridad, mientras que el Sendero de las Cataratas y el resto de las visitas al Parque Nacional do Iguaçu continúan desarrollándose con normalidad.

Del lado argentino, la empresa concesionaria informó que el Circuito Garganta del Diablo también permanece cerrado de forma preventiva. En tanto, los circuitos Superior, Inferior y el Sendero Verde siguen habilitados para los visitantes.

El pico máximo de la crecida se registró el jueves 23 de julio a las 17, cuando el río alcanzó un caudal de 10.100 metros cúbicos por segundo. Ese nivel se mantuvo durante varias horas y, a partir de las 22, comenzó un descenso gradual de aproximadamente 170 metros cúbicos por segundo por hora.

De acuerdo con los monitoreos, la tendencia indica que el caudal continuará disminuyendo en las próximas horas, aunque las autoridades mantienen las restricciones en los sectores de mayor riesgo para garantizar la seguridad de los visitantes y del personal que trabaja en el área protegida.

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