Las naftas de YPF aquí son entre 13% y 17% más caras que en CABA

Los seis incrementos aplicados en 2022 por la petrolera estatal amplían las asimetrías entre los surtidores correntinos y los de la Ciudad de Buenos Aires. La Súper, el producto más vendido del país, acá es $19,8 más costosa.

Las estaciones de servicios de YPF ya implementaron seis incrementos en sus surtidores durante 2022 (2 de febrero, 14 de marzo, 9 de mayo, 21 de agosto, 1 de octubre y 3 de noviembre). La última actualización, aplicada el jueves último, dejó a las expendedoras capitalinas de la petrolera estatal con estos valores: Súper 164,9 pesos; Infinia 201,8 pesos; Diésel 500 183,9 pesos; Infinia Diésel 250,4 pesos.

Dado ello, si se cotejan los importes locales con los fijados por la petrolera estatal para las estaciones de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA), Súper 145,10 pesos; Infinia 177,70 pesos; Diésel 500 155,90 pesos; Infinia Diésel 212,40 pesos, se puede registrar que aquí esos productos son entre 13% y 17% más caros.

En detalle, el desagregado comparativo da cuenta que en esta capital la Súper está +19,8 pesos por encima del valor con el que es ofrecido en CABA= +13,6%; Infinia +24,1 pesos= 13,5%; Diésel 500 +28 pesos=17,9% e Infinia Diésel 38 pesos= 17,8%.

Un año intenso en las pizarras

La inflación en los combustibles marcha a un ritmo galopante en 2022 en esta parte del país. Tanto es así que si se toman los seis aumentos aplicados en lo que va de 2022, teniendo como referencia máxima a YPF, se puede afirmar que en Corrientes, el 1 de enero, un litro de Súper de esa compañía (el producto más vendido del país) costaba $95,3; hoy sale $164,9 (se encareció $69,6=73%).

En ese sentido, la Premium (Infinia) inició el año a $110, hoy su importe es de $201,8 (+$91,8=83,4%); el Diésel común costaba $88,6 y hoy se consigue a $183,9 (+$95,3=107,5%). Por último, el producto que más se encareció fue el Diésel Premium (Infinia Diésel) que pasó de $108,1 a $250,4 (+$142,3=131,6%).

Se presume que la compañía de bandera, que modera el mercado con más de 50% de las ventas a boca de surtidor, aplicará al menos una variación más (no desestiman que puedan ser dos los “retoques”) antes del cierre del año.

Este tipo de alzas impactan de lleno en los guarismos del costo de vida que este año promete un cierre de ciclo récord.