El programa impulsado por IDERCOR, junto con Salud Pública, Desarrollo Social y otros organismos, llegó a seis localidades y sumará dos más esta semana. Juan Pomar, titular del organismo, explicó que se trabaja sobre dos grandes componentes: el social y el productivo.
En las zonas rurales de Corrientes, la distancia puede convertirse en una barrera para acceder a un turno médico, conocer un programa estatal o encontrar herramientas para fortalecer un emprendimiento. Con esa realidad como punto de partida, el Gobierno provincial puso en marcha el programa “Mujeres Rurales”, una iniciativa que articula distintas áreas para acercar servicios, capacitación y acompañamiento a las comunidades.
La propuesta nació desde el Instituto de Desarrollo Rural de Corrientes (IDERCOR) y sumó al Ministerio de Salud Pública, Desarrollo Social, el Consejo de la Mujer, municipios y otros organismos provinciales. Desde marzo, nace, es una iniciativa desde IDERCOR, cuando nos comentan la intención de poder trabajar en conjunto y coordinar con el área de salud”, explicó Silvina Vega Bajo, el programa ya alcanzó a unas 300 mujeres de seis localidades y esta semana llegará a Sauce y Perugorría.
“Esta es una iniciativa desde IDERCOR, cuando nos comentaron sobre la intención de poder trabajar en conjunto y coordinar con el área de salud”, explicó Silvina Vega Bajo, subsecretaria de Gestión Sanitaria del Ministerio de Salud Pública.
El programa parte de una idea sencilla: muchas de las políticas públicas que ya existen no siempre llegan con facilidad a las mujeres que viven en parajes y zonas rurales. Por eso, uno de los objetivos principales consiste en acercar la información y establecer un vínculo directo con cada comunidad.
Juan Pomar, titular de IDERCOR, explicó que el organismo trabaja sobre dos grandes componentes: el social y el productivo. En ese marco, “Mujeres Rurales” busca abordar capacitación laboral, emprendimiento, derechos y acceso a servicios.
“No hay un tipo de mujeres. Nosotros pensamos y centros asistenciales representan una dificultad concreta, en especial cuando necesitan controles ginecológicos no se limita a llevar operativos sanitarios. El programa también busca escuchar las necesidades que surgen en cada localidad y establecer mecanismos para que las mujeres puedan continuar sus tratamientos o acceder a prestaciones disponibles, aclaran sus responsables, no son iguales para todas. Algunas mujeres buscan una consulta médica, otras necesitan información. IDERCOR ya trabaja con programas como “Sembrando Futuro”, que incluye capacitación, alcanza a mujeres con distintos perfiles. Participan pequeñas productoras y emprendedoras, pero el programa prepara una nueva propuesta vinculada con la alimentación”, señaló Pomar.
La salud ocupa un lugar central. Para muchas mujeres, las distancias hacia hospitales y centros asistenciales representan una dificultad concreta, en especial cuando necesitan controles ginecológicos, atención durante el embarazo y el puerperio, controles para sus hijos o asistencia en salud mental.
“Que las mujeres rurales no sientan como limitante la distancia que muchas veces suelen tener para poder acceder a un turno o a una atención”, planteó Vega Bajo.
El trabajo no se limita a llevar operativos sanitarios. El programa también busca escuchar las necesidades que surgen en cada localidad y establecer mecanismos para que las mujeres puedan continuar sus tratamientos o acceder a prestaciones disponibles en su zona.
En algunos casos, una paciente ya tiene un tratamiento en un hospital de la capital, pero desconoce que puede continuar su atención en el hospital local o en un CAPS. Allí aparece una de las funciones centrales del programa: actuar como nexo entre la mujer y los organismos que pueden resolver su situación. “Es decir, que hacemos de nexo”, resumió Vega Bajo.
La propuesta también aborda situaciones vinculadas con derechos y violencia de género. En estos casos, el equipo articula con el Consejo de la Mujer y con las áreas sociales municipales para orientar a quienes necesitan asistencia.
Las necesidades, aclaran, no son iguales para todas. Algunas mujeres buscan una consulta médica, otras necesitan información sobre derechos, mientras que otras tienen interés en desarrollar un emprendimiento o mejorar su producción.
Por eso, el componente productivo tiene un lugar importante. IDERCOR ya trabaja con programas como “Sembrando Futuro”, que incluye capacitación, herramientas para el trabajo de la tierra y producción de huertas destinadas al autoconsumo y a la venta de excedentes.
La iniciativa alcanza a mujeres con distintos perfiles. Participan pequeñas productoras y emprendedoras, pero también mujeres vinculadas a establecimientos rurales de mayor escala.
Ahora, el programa prepara una nueva propuesta vinculada con la alimentación. La idea es aprovechar la producción de las huertas y enseñar distintas alternativas para incorporar esos alimentos a la cocina cotidiana.
La capacitación incluirá doce especies de semillas y clases prácticas de cocina saludable. “No es un curso teórico, sino que vamos a cocinar con ellas”, adelantó Pomar.
El próximo paso será un encuentro provincial previsto para octubre, que reunirá a las mujeres que participaron de las distintas jornadas. El objetivo será compartir experiencias, evaluar el alcance del programa y escuchar de manera directa las necesidades que todavía quedan pendientes.
Para los responsables de la iniciativa, ese encuentro también tendrá un valor simbólico: mostrar que las mujeres rurales no están solas y que forman parte de una comunidad mucho más amplia.”Que sepan que su trabajo vale, que sus sueños sí importan y que hay un Estado presente que las quiere acompañar, que las quiere escuchar”, finalizó Vega Bajo.

Fiscalización fitosanitaria
Equipos del Ministerio de Producción realizaron inspecciones en comercios y depósitos de ambas localidades para verificar las condiciones de almacenamiento y comercialización de productos fitosanitarios, el cumplimiento de la normativa vigente y promover su manejo responsable y seguro.
El Gobierno de Corrientes llevó adelante operativos de fiscalización de agroquímicos en las localidades de Santa Lucía y Bella Vista. Durante las recorridas se inspeccionaron establecimientos dedicados al almacenamiento y comercialización de productos fitosanitarios, en el marco de las acciones permanentes de control que desarrolla la Provincia.
Las tareas incluyeron la verificación de los productos existentes, sus envases y rotulados, las condiciones en las que son almacenados y comercializados, además del correspondiente control de documentación. El director de Producción Vegetal, Ingeniero José Giguer Molleví, señaló que “estos operativos permiten verificar que los productos fitosanitarios sean comercializados y almacenados de manera adecuada, respetando las condiciones establecidas por la normativa y priorizando siempre la seguridad”.
Molleví destacó el carácter preventivo de las fiscalizaciones. “El control es una parte fundamental, pero también buscamos generar conciencia y acompañar a quienes comercializan y utilizan estos productos para que incorporen buenas prácticas. Un manejo responsable es indispensable para cuidar al productor, al aplicador, a la comunidad y al ambiente”, sostuvo.