Una plataforma colaborativa creada por voluntarios ya registra más de 51.000 personas no localizadas luego del doble sismo de magnitud 7,2 y 7,5. Mientras continúan las tareas de rescate, el balance oficial asciende a 920 muertos y más de 4.300 heridos.
Los esfuerzos de búsqueda continúan sin descanso en Venezuela tras los terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 que sacudieron el país y provocaron una de las peores tragedias de su historia reciente. En medio del colapso de las comunicaciones y la destrucción de la infraestructura, una plataforma digital colaborativa se transformó en una herramienta clave para miles de familias que intentan encontrar a sus seres queridos.
El sitio web “Desaparecidos Terremoto Venezuela”, desarrollado por un grupo de voluntarios, ya registra de forma no oficial más de 51.000 personas desaparecidas, una cifra que refleja la magnitud de la emergencia humanitaria que atraviesa el país.
La creación de esta plataforma respondió a la caída de numerosas antenas de telefonía móvil y a las dificultades para establecer comunicaciones en las zonas más afectadas. El sistema centraliza la información que circula por cadenas de WhatsApp y redes sociales, permitiendo que los familiares carguen una fotografía del desaparecido, indiquen su última ubicación conocida y dejen un número de contacto para facilitar la búsqueda.
Según los datos actualizados por los propios desarrolladores, casi 8.000 personas ya fueron localizadas con vida gracias a la colaboración de ciudadanos, rescatistas y organismos de emergencia. Sin embargo, decenas de miles de casos permanecen abiertos, por lo que solicitaron a la población actualizar inmediatamente los registros cuando una persona aparezca sana y salva para evitar la duplicación de operativos.
Mientras tanto, el último balance oficial elevó la tragedia a 920 fallecidos y más de 4.300 heridos, aunque las autoridades advirtieron que las cifras podrían seguir aumentando a medida que avanzan las tareas de remoción de escombros.
Los equipos de Protección Civil, bomberos, fuerzas de seguridad y brigadas internacionales mantienen sus principales operaciones en el estado de La Guaira, una de las regiones que sufrió los daños estructurales más severos tras el doble movimiento sísmico. Allí, rescatistas trabajan contrarreloj con la esperanza de encontrar sobrevivientes atrapados entre los edificios colapsados.
La comunidad internacional continúa enviando ayuda humanitaria y equipos especializados, mientras miles de familias permanecen pendientes de cualquier información que permita conocer el paradero de sus seres queridos en medio de una crisis que mantiene en vilo a todo el país.