Empezó su maratónico discurso el lunes por la tarde. Sus compañeros de bancada lo ayudan a través de extensas preguntas para que pueda descansar.
El senador demócrata por Nueva Jersey Cory Booker lleva hablando más de 17 horas en el Congreso de Estados Unidos como protesta por las políticas del presidente Donald Trump y su asesor estrella, Elon Musk.
“Me presento con la intención de interrumpir la actividad normal del Senado de los Estados Unidos mientras sea esencialmente capaz”, dijo Booker al principio de su discurso en la Cámara Alta.
El senador arrancó a las 19 hora local del lunes (20 de la Argentina), estuvo toda la noche y, pasado el mediodía del martes en la capital estadounidense, seguía compareciendo en la cámara.
“Amenazas graves y urgentes”
Según explicó, esta acción nace de su necesidad de “elevar las historias de los estadounidenses perjudicados por las acciones de la Administración Trump” que, a su juicio, han sumido al país en una “crisis”.
“Las amenazas que se ciernen sobre el pueblo y la democracia estadounidense son graves y urgentes, y todos debemos hacer más para combatirlas”, aseguró Booker.
A lo largo de su intervención, el legislador demócrata recibió preguntas de algunos de sus compañeros de partido, como el líder de la minoría en el Senado, Chuck Schumer, que fue el primero en intervenir, o la senadora progresista Elizabeth Warren.
Gracias a estas intervenciones, Booker pudo descansar mientras le formulaban la pregunta sin perder el turno de palabra.
Booker incluyó en su discurso citas de algunos políticos estadounidenses fallecidos, dedicó más de 30 minutos a leer el testimonio de una canadiense que estuvo detenida por el servicio de inmigración estadounidense, la carta de una persona de despedida de USAID y recordó en un tono más distendido algunas de las cosas que le dicen en los restaurantes de su estado.
Aunque el reglamento del Congreso reconoce el filibusterismo -una técnica que se utiliza para bloquear la legislación de algunas cuestiones con discursos muy extendidos- este discurso no forma parte de este procedimiento porque no había ninguna votación en cuestión. Aunque sí hay una sesión programada para el mediodía de este martes.
Hasta ahora, el récord de la intervención más larga en el Congreso lo tiene el exsenador Strom Thurmond, quien en 1957 estuvo 24 horas y 18 minutos hablando para intentar frenar la aprobación de la Ley de Derechos Civiles de ese mismo año, que finalmente fue ratificada.
Booker, de 55 años, es senador desde 2013 y actualmente forma parte del equipo del liderazgo demócrata en la cámara. Es uno de los 14 senadores afroamericanos que han sido elegidos en la historia de la cámara y fue el primero de su estado.