Iberá: identifican áreas prioritarias para la conservación de anfibios

Un estudio realizado determinó cuáles serían las áreas más relevantes para la conservación de anfibios en la Reserva Natural Iberá. De cinco cuadrículas que representan la superficie mínima que contienen a todas estas especies, solo una coincide con espacios de conservación.

Las crecientes presiones antropogénicas sobre la biodiversidad, impulsadas en particular por las altas tasas de cambio de uso del suelo y la sobreexplotación de los recursos naturales, están provocando la pérdida irreversible de especies y la degradación de los ecosistemas.

La acelerada pérdida de biodiversidad impulsada por las actividades humanas resalta la necesidad de identificar áreas prioritarias para la conservación.

La Reserva Natural Iberá (RNI), ubicada en la región centro-norte de la provincia de Corrientes, abarca un área de 13.000 km² y constituye uno de los sistemas de humedales más importantes de Sudamérica, tanto por su extensión espacial como por las especies que albergan.

Dentro de la reserva, para implementar acciones de conservación de la biodiversidad, en 1994 se definieron cinco Unidades de Conservación.

En ese marco, un proyecto del Laboratorio de Herpetología, de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales y Agrimensura de la UNNE (FACENA), analizó la aptitud de las actuales áreas de conservación en Iberá para la preservación de la diversidad de anfibios.

De manera reciente, en la revista FACENA, se presentaron los resultados del estudio, que expone la necesidad de adicionar áreas para favorecer la conservación de este grupo de la fauna que incluye a los sapos y ranas.

El trabajo estuvo a cargo de María del Rosario Ingaramo, investigadora del Laboratorio de Herpetología y docente de la asignatura Bioestadística de FACENA, y de Federico Marangoni, investigador independiente del CONICET en el Laboratorio de Herpetología y docente de “Ecología de Poblaciones” en FACENA.

Información clave para conservar

En el marco del estudio, se realizaron muestreos de campo, revisión bibliográfica y de colecciones biológicas, que permitieron obtener 1.847 registros de 44 especies de anfibios para la Reserva Natural Iberá.

La presencia/ausencia de especies se registró en cada una de las 28 cuadrículas en las que se dividió el área de estudio, y se calcularon la riqueza de especies, la diversidad filogenética y un índice combinado de biodiversidad, que incluye rareza y nivel de amenaza.

De acuerdo a los resultados principales del trabajo, la superficie mínima necesaria que representa a todas las especies de anfibios es de cinco cuadrículas (18%) y solo una coincide con una unidad de conservación actual.

La reserva alberga cinco unidades de conservación: “Galarza” (200 km²), “Iberá” (100 km²), “Itatí” (130 km²), “Yaguareté Corá” (100 km²) y “Camby Retá” (100 km²), las cuales presentan una baja superposición con las áreas prioritarias identificadas y una representación limitada de la fauna de anfibios.

En ese sentido, se recomienda la adición de cuatro cuadrículas para cubrir los vacíos de conservación de anfibios.

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