Aunque nació como una campaña publicitaria, con el paso del tiempo se convirtió en una de las tradiciones más populares del país. Conocé su origen y cómo se festeja.
Cada año, del 1 al 7 de julio, se celebra en la Argentina la Semana de la Dulzura, una tradición que invita a intercambiar chocolates, caramelos y otras golosinas bajo un lema que ya forma parte de la cultura popular: “una golosina por un beso”.
Lo que comenzó como una estrategia comercial hace más de tres décadas terminó convirtiéndose en una costumbre que miles de personas mantienen viva cada invierno para compartir un gesto de cariño con familiares, amigos, parejas o compañeros de trabajo.
Cómo nació la Semana de la Dulzura
La Semana de la Dulzura nació en 1989 como una campaña impulsada por Arcor junto con la Asociación de Distribuidores de Golosinas, Galletitas y Afines (ADGyA).
El objetivo era incentivar el consumo de golosinas durante el invierno, una época en la que las ventas solían disminuir. Para lograrlo, crearon el recordado lema “una golosina por un beso”, que rápidamente trascendió el ámbito comercial.
Con el paso de los años, la propuesta fue adoptada por millones de argentinos y terminó convirtiéndose en una tradición que ya lleva más de 35 años.
Cómo se festeja del 1 al 7 de julio
Durante toda la semana, es habitual que amigos, parejas, familiares y compañeros intercambien pequeños regalos dulces como muestra de afecto.
Con el tiempo, el tradicional “beso” fue dando lugar a otras formas de expresar cariño, como abrazos, mensajes o simples gestos de agradecimiento.
Además, durante estos días muchos kioscos, supermercados y comercios ofrecen promociones y descuentos especiales en golosinas.
Las golosinas que más se regalan
Entre las opciones más elegidas durante la Semana de la Dulzura se encuentran:
- Chocolates
- Alfajores
- Bombones
- Caramelos
- Gomitas
- Chupetines
- Turrones
Más allá de cuál sea la golosina elegida, el espíritu de esta celebración sigue siendo el mismo desde sus comienzos: aprovechar una excusa sencilla para compartir un gesto de afecto con las personas más importantes.