El efectivo registraba un antecedente con otra pareja, lo que derivó en un sumario y la quita de su arma. Meses después fue reincorporado al servicio.
El caso que investiga el femicidio de Graciela M. López sumó en las últimas horas un dato clave: el principal acusado, el cabo de la Policía Luciano Alberto Etudie , registraba un antecedente por violencia de género en 2025.
Según consta en su legajo, Etudie tenía alrededor de 10 años de servicio en la fuerza y se desempeñaba en la Comisaría Cuarta. Sin embargo, en enero de 2025 había sido denunciado por violencia de género por una expareja anterior a López , lo que derivó en la apertura de un sumario administrativo.
Como medida preventiva, en ese momento se le retiró el arma reglamentaria y fue sometido a evaluaciones psicológicas por parte del gabinete de medicina laboral. No obstante, apenas cuatro meses después, en abril de ese mismo año, fue autorizado a retomar sus funciones habituales y recuperar el uso de su arma , tras recibir el alta psicológica y psiquiátrica.
Ese antecedente, el único registrado en su historial por hechos violentos, cobra relevancia tras el desenlace ocurrido este martes, cuando el efectivo —que se encontraba de franco— protagonizó una secuencia que incluyó el asesinato de su padre y, posteriormente, el femicidio de su expareja.
Desde la Fiscalía de Género N° 11, a cargo de Noel Benítez , aclararon que no existían denuncias previas de violencia por parte de Graciela López contra Etudie.
La fiscal también reveló que, tras el crimen, el acusado intentó deshacerse de posibles pruebas al arrojar su teléfono celular al río Paraná. Sin embargo, el dispositivo fue recuperado por efectivos policiales y será clave para la investigación.
El hecho central ocurrió en el paraje Tres Bocas, en Puerto Vilelas , donde Etudie mantenía a López bajo amenaza con un arma de fuego. En el lugar intervino el Cuerpo de Operaciones Especiales (COE), junto a un mediador que intentó persuadirlo.
“Pese a los intentos del negociador por frenar a este efectivo policial, dispara y hoy estamos hablando de un femicidio”, afirmó Benítez, al describir el momento en que el agresor asesinó a la mujer.
Tras el ataque, Etudie también amenazó al personal policial presente, lo que motivó su reducción por parte del COE. “Ante la amenaza hacia quienes estaban en el lugar y por sus vidas, fue reducido con un disparo en legítimo ejercicio de sus funciones”, explicó la fiscal.
El acusado permanece internado en estado grave en el Hospital Perrando , mientras avanza una investigación que busca reconstruir en detalle los hechos y determinar responsabilidades en un caso que vuelve a poner el foco en los antecedentes de violencia y los controles dentro de las fuerzas de seguridad.