Tras una denuncia por abigeato en la estancia “La Miranda”, la Policía Rural constató que el ganado nunca salió del predio y abrió una investigación para determinar qué provocó la mortandad masiva.
Lo que inició como una investigación por abigeato dio un giro drástico en las últimas horas. El capataz de la estancia “La Miranda” se presentó ante las autoridades para denunciar la supuesta desaparición de 26 cabezas de ganado —entre vacas y novillos—, lo que movilizó de inmediato a una comisión de la Policía Rural de Goya.
Los efectivos montaron una inspección a caballo que se extendió durante varias horas a lo largo de potreros, piquetes y alambrados del establecimiento. Sin embargo, el rastrillaje descartó la hipótesis de un robo al revelar una escena inesperada: diseminados dentro del propio predio, los agentes hallaron los cuerpos sin vida de 28 animales vacunos.
Ante el hallazgo, el personal policial procedió a documentar la situación mediante registros fotográficos, geolocalización de las reses y entrevistas al personal del campo. Tras comprobarse que el ganado nunca salió del perímetro ni existieron rastros de cuatreros, la causa dio un vuelco decisivo y la investigación se centra ahora en determinar la causa exacta de la masiva mortandad.