El operativo, además, detectó que los productos, listos para la venta, no tenían control sanitario.
En un golpe contra la faena clandestina y el comercio ilegal de alimentos, la Policía Rural de Capital y la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica de Saladas desbarataron un punto de venta masiva de carne no apta para el consumo humano en la localidad de Pago de los Deseos.
El procedimiento se llevó a cabo en la carnicería denominada “Los Cuñados”, donde las fuerzas de seguridad lograron el secuestro de más de 120 kilogramos de carne vacuna y embutidos que se comercializaban sin ningún tipo de documentación ni control bromatológico.
Según informaron fuentes policiales, el propietario del comercio, identificado como Ramón Antonio J., admitió ante los uniformados que no contaba con remitos, facturas ni constancias que acreditaran la procedencia legal de la mercadería. Asimismo, el comerciante confesó que el animal había sido faenado de manera particular en un domicilio de la zona, violando todas las normativas vigentes.
El dato más alarmante surgió durante la inspección física de los cortes. Los efectivos detectaron que la carne —que incluía costilla, lomo, paleta, cuadril, carne molida y chorizos— presentaba restos de tierra, pasto e incluso perdigones, lo que evidenció no solo la precariedad de la faena, sino un inminente riesgo para la salud pública.
Toda la mercadería incautada fue retirada de la circulación y puesta de inmediato a disposición de la Justicia. En las próximas horas se realizarán las pericias veterinarias correspondientes para determinar el estado de los cortes y proceder a su posterior destrucción.
Desde la fuerza provincial destacaron el éxito del trabajo coordinado entre ambas unidades rurales, señalando que estos operativos cerrojo continuarán intensificándose en el interior provincial para combatir el abigeato y garantizar la seguridad alimentaria de la población.