Una verdulería de la ciudad de Curuzú Cuatiá era usada como “fachada” para el comercio de estupefacientes. En el lugar, la Policía detuvo a su responsable, un hombre con antecedentes penales.
Durante el allanamiento al local encontraron tres bolsas de polietileno conteniendo importante cantidad de picadura de marihuana.
Mediante una pesquisa, las autoridades confirmaron que en el negocio de venta de verduras y anexo de pollería incurrían en el expendio de alucinógeno.
Con toda la información recolectada por parte de la División de Investigación Criminal, dependiente de la Unidad Regional Tres, los efectivos solicitaron dos órdenes de allanamiento.
Uno de los procedimientos se produjo en la esquina de las calles El Maestro y Juan José Paso.
Al descubrir la existencia del estupefaciente detuvieron a la persona identificada como Carlos M.
A la vez, el segundo despliegue abarcó a una barbería cercana, situada en el barrio Centenario.
Los detectives, a cargo del comisario inspector Roberto Ayala, tenían en la mira a un segundo sospechoso, pero en este segundo local no hallaron sustancias prohibidas. De igual manera secuestraron dos celulares.