Violento cruce entre vecinos por un robo.

Una familia cometió la sustracción de varios objetos de la casa de otra. Las víctimas, al saber quiénes eran los autores fueron a reclamarles. Pero terminaron enfrentados. Hubo utilización de armas de fuego, exhibición de cuchillos y lanzamiento de cascotes.

Dos grupos que habitan el asentamiento del barrio Patono, en la zona sur de la ciudad de Corrientes, protagonizaron fuertes enfrentamientos después de que una familia fue damnificada en un robo a su vivienda.

Las víctimas fueron a reclamar a los malvivientes, quienes son vecinos del lugar, y estos además de reconocer la autoría del delito decidieron tomar represalias porque los habían denunciado.

En el transcurso de la semana se produjeron incidentes con el uso de armas de fuego, lanzamiento de cascotes y exhibición de cuchillos.

La Policía intervino de manera preventiva y la Justicia fue informada de la situación.

Frente a este panorama no descartan realizar allanamientos con tres fines: tratar de encontrar a los autores del robo, recuperar los bienes sustraídos y secuestrar revólveres y tumberas que habrían utilizado en las peleas.

Hace una semana, una mujer denunció ser víctima junto a su familia de un delito contra la propiedad. A su casa ingresaron malvivientes a cometer un robo.

Con los datos anónimos aportados por otros habitantes del asentamiento, ubicado en avenida Vidal y calle Malvinas Argentinas, los damnificados obtuvieron las identidades y apodos de los presuntos autores.

Junto a otras personas que llegaron desde el barrio Río Paraná, según fuentes policiales, las víctimas decidieron confrontar a los sospechosos y éstos lo tomaron a mal.

Jóvenes de apodos “Nino”, “Pelela” y “Mono”, junto a otros sujetos con los cuales integrarían una pandilla de la zona, habrían reconocido ser los ladrones.

JOVEN FILMADO CON UNA TUMBERA EN LA MANO.

Lejos de apaciguar los ánimos, los acusados tomaron a mal que las personas damnificadas hayan alertado a la Policía y también ir a pedirles que devuelvan las cosas.

Desde ese momento comenzaron los disturbios que pasaron de insultos a un enfrentamiento a corridas, golpes, disparos con un revólver y un arma de elaboración casera, denominada como tumbera.

Los incidentes siguieron con reiteradas cascoteadas.

Videos tomados por testigos de la batalla campal comenzaron a difundirse en redes sociales.

Autoridades de la comisaría seccional Duodécima recibieron la alerta de esa primera pelea a través del sistema de emergencias 911.

Con los datos recabados, desde la Policía informaron a la Unidad Fiscal de Investigaciones Concretas que dispuso iniciar la pesquisa pertinente.

Pasaron unos días de calma tensa hasta que los bandos volvieron a enfrentarse en uno de los pasillos del asentamiento.

Disparos y pedradas que alcanzaron a diversas viviendas fueron un denominador común durante largos minutos.

Desde la Policía mencionaron que nuevamente recibieron el pedido de intervención y, pese a la magnitud de los hechos, registrados otra vez con filmaciones de teléfonos celulares, no hubo reporte de heridos.

La banda que integrarían “Nino”, “Pelela” y “Mono” sería autora de robos constantes en la zona.

Debido al grado de violencia que ejercerían y la cantidad de sus miembros provocan miedo en el vecindario.

Comentarios de Facebook