ARGENTINA DEBE ENCARAR LA TRANSICIÓN ENERGÉTICA ACORDE A SUS CAPACIDADES Y RESTRICCIONES, DIJO ROYON

(PABLO ROMA, Ciudad de Buenos Aires) – La secretaria de Energía, Flavia Royon, sostuvo hoy que la transición energética “es una oportunidad para la Argentina”, pero puntualizó que no se debe “copiar un modelo impuesto por otros países” sino que se lo debe llevar adelante teniendo en cuenta tanto las “capacidades” como las “restricciones macroeconómicas”.

En ese sentido, Royon remarcó que se va a seguir “apostando a los hidrocarburos, porque a la transición energética hay que financiarla”.

Al exponer en el seminario “Energía argentina, presente y futuro”, organizado por el diario Ámbito Financiero, la funcionaria destacó el avance de la construcción del Gasoducto Presidente Néstor Kirchner, “un proyecto que nadie creía que se podía hacer en menos de 24 meses y se va a hacer en 10”, además del desarrollo de los “minerales críticos”, en especial el litio.

En línea con lo expuesto en foros internacionales por el ministro de Economía, Sergio Massa, Royon señaló que “los países que más contribuyeron a las emisiones deben acompañar al sur, financiando la transición energética”, pero subrayó que la Argentina “debe tener una estrategia propia”, en alusión a la visión de algunos países desarrollados que no comparten el empleo del gas como parte de esa transición.

Al respecto, destacó que la matriz energética argentina es “relativamente limpia comparada con otras de países desarrollados, ya que prácticamente no tenemos carbón y es difícil encontrar tanto potencial energético” como en estas latitudes.

“El rol del gas es fundamental en esta transición energética, genera muchas menos emisiones que el carbón y los combustibles líquidos”, aseguró la funcionaria, quien, además, puso el acento en la importancia que tiene el fluido para concretar “una mayor integración energética con los países vecinos”.

En relación con el uso del gas, a diferencia de la propuesta de algunos países europeos, como Alemania, Royon enfatizó que “la Argentina no debe copiar un modelo impuesto por otros países” sino llevar adelante su transición energética con un modelo “acorde con sus capacidades y sus restricciones macroeconómicas”.

Esa transición, agregó, “debe ser hecha en términos que sea justa y asequible para la gente, además de sustentable en el tiempo”.