(Pablo Roma, Congreso Nacional) – La Libertad Avanza y sus aliados no lograron reunir los 129 diputados necesarios. Se desarrollarán expresiones de minoría.
A pesar de que la sesión en la Cámara de Diputados se suspendió por falta de quórum, legisladores de la oposición lanzaron fuertes críticas por la reciente visita de miembros de La Libertad Avanza a represores presos en el penal de Ezeiza, el pasado 11 de julio.
La vicepresidenta de la Cámara, Cecilia Moreau (Unión por la Patria), destacó que los diputados libertarios no visitaron cualquier lugar, sino que fueron “directamente al pabellón donde están condenados los represores por crímenes de lesa humanidad”. Según Moreau, este hecho no fue aislado, ya que hubo reuniones previas en Campo de Mayo y en la sede de la fundación Elías en el centro de Buenos Aires. Además, mencionó que existen grupos de discusión por WhatsApp donde los diputados de La Libertad Avanza debaten con abogados proyectos para suavizar las condenas de los genocidas.
Moreau advirtió que en esas reuniones surgieron propuestas para modificar el artículo 95 del Código Penal y otorgar prisión domiciliaria a los represores. La diputada también anticipó la aparición de un video en el que se observará a los legisladores libertarios aplaudiendo al final de la reunión con los represores, lo que consideró un acto de indignidad. “Esos genocidas siguen jactándose de un pacto de impunidad y silencio, mientras los familiares de las víctimas aún buscan respuestas”, lamentó.
Nicolás del Caño (Frente de Izquierda) insistió en la creación de una comisión investigadora para esclarecer el propósito de la visita a los represores. Su compañero de bancada, Christian “Chipi” Castillo, criticó a los diputados libertarios por tomarse fotos sonrientes con represores como Alfredo Astiz, condenado por múltiples asesinatos y casos de tortura.
Castillo afirmó que debe haber una comisión parlamentaria que investigue la gravedad de estos hechos. “No basta con una resolución o una expresión de preocupación. Es necesario repudiar e investigar a fondo, ya que esto forma parte de un plan de impunidad que busca atacar los intereses populares y replicar el esquema represivo de la dictadura”, señaló.
Por su parte, Miguel Pichetto, líder del bloque Hacemos Coalición Federal, justificó la ausencia de su bancada en la sesión, argumentando que “es fundamental tratar los temas que realmente importan a los argentinos y no ser funcionales a la agenda identitaria de los extremos del arco político”. Pichetto y su bloque pidieron al presidente de la Cámara, Martín Menem, que recupere el normal funcionamiento del Congreso y convoque a sesiones ordinarias que aborden las demandas de todos los argentinos.
La sesión especial, que estaba convocada para las 12.00, cayó cuando Menem no logró reunir el quórum necesario de 129 diputados. La ausencia de Hacemos Coalición Federal fue determinante, y según fuentes parlamentarias, la decisión se tomó debido a desavenencias con Menem, quien ha marginado a este bloque en diversas ocasiones.
La falta de quórum también se vio afectada por la ausencia de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda y la Coalición Cívica, quienes tampoco estaban al tanto de la jugada de Hacemos. A pesar de los esfuerzos del oficialismo y el PRO para persuadir a Pichetto y su bloque, la decisión de no asistir ya estaba tomada.
Ante la falta de quórum, Menem cedió a la presión de la oposición, que le recordó que se había excedido el plazo de media hora de tolerancia para iniciar la sesión. Finalmente, Germán Martínez, presidente del bloque de Unión por la Patria, criticó la convocatoria exclusiva del oficialismo y declaró la sesión fracasada.
A pesar de la caída de la sesión, los bloques opositores preparan nuevas convocatorias para tratar los mismos temas y otros proyectos de interés nacional en las próximas semanas.