Desde la Rural de Palermo, el Ministro de Economía aseguró que no habrá modificaciones inmediatas en los derechos de exportación. Sin embargo, definió al sector como un “motor principal” y supeditó futuras bajas a la obtención de un mayor margen fiscal.
En el marco de su visita a la Exposición Rural de Palermo, el ministro de Economía, Luis Caputo, se mostró relajado y participó de la entrega de premios a grandes campeones. Ante la consulta sobre posibles beneficios para el sector el próximo domingo, el funcionario fue tajante al descartar nuevos anuncios vinculados a la baja de retenciones en el corto plazo.
“El domingo no habrá anuncios. Los anuncios ya se hicieron hace dos meses”, afirmó Caputo, refiriéndose a las medidas tomadas previamente sobre los derechos de exportación de productos como el trigo y la cebada. El ministro subrayó que el Gobierno no está considerando modificar el esquema actual de retenciones por el momento, aunque dejó una puerta abierta para el futuro: “En la medida que el superávit económico dé más margen, ojalá podamos seguir bajando”.
El campo como motor de la economía
Durante la breve charla, Caputo destacó la importancia estratégica del sector agropecuario para la gestión actual. “El campo es siempre uno de los motores principales”, aseguró, y agregó que la aparición de otros sectores dinámicos en la economía permitirá al Gobierno ser “más flexibles” con el agro, al cual consideró que ha sido “demasiado exigido” durante las últimas dos décadas.
Expectativa por la carne vacuna
A pesar de la negativa del ministro, persiste la expectativa en el sector ganadero respecto al 5% de derechos de exportación que aún pesa sobre la carne vacuna. Según el análisis periodístico en la entrevista, esta tasa representa una recaudación de aproximadamente 110 millones de dólares anuales, una cifra que algunos consideran marginal para el fisco y cuya eliminación es un reclamo recurrente de los productores que esperan algún gesto por parte del presidente Javier Milei este domingo.
Por ahora, la postura oficial del Palacio de Hacienda es de cautela, priorizando el cuidado de las cuentas públicas antes de avanzar con nuevas reducciones impositivas.