Carlos Vignolo: “Es importante decirle a la gente que lo que viene no será color de rosa”.

El Ministro Secretario General de la Gobernación analizó el contexto político, social y económico del país. Expresó su preocupación por el impacto de la inflación, sobre todo en los sectores más vulnerables.

Muy crítico con el Gobierno nacional. Preocupado por la situación social que se vive en Argentina. Con reproches a referentes de Juntos por el Cambio (JxC) por las fracturas expuestas en los últimos días. Y esperanzado por el posicionamiento del gobernador Gustavo Valdés en caso de que la hoy alianza opositora gane las elecciones presidenciales de 2023. Así se mostró el ministro secretario general de la Gobernación, Carlos Vignolo, en la entrevista con época.


El más político de los funcionarios del gabinete de Valdés, quien supo estar al frente del Plan Belgrano durante la presidencia de Mauricio Macri, analizó, además, la performance de las principales figuras de JxC y de qué manera se deberían dirimir las candidaturas en la alianza que lleva al PRO y a la Unión Cívica Radical como las fuerzas políticas más representativas.

En los últimos días, referentes nacionales de Juntos por el Cambio (JxC) generaron fuertes cruces que sacudieron a la alianza opositora. ¿Cómo lo tomaron en Corrientes? ¿Cómo repercutió en la provincia?

Corrientes es el lugar en el que menos permean este tipo de diferencias. Tenemos historia, experiencia en la resolución de conflictos. Somos parte de una alianza muy plural de 31 partidos. Muchas veces tuvimos diferencias de posicionamiento, de opinión y siempre tratamos de resolverlas de un modo racional. La imagen de consolidación de JxC debe tener gestos. Eso no significa que no haya discusiones. En lo personal, el video de Patricia Bullrich me parece que es parte del folklore, no es lo que me preocupa. Sí me intranquiliza que luego de que se hiciera público, se insista sobre la actitud. Ahí sí me parece que no es razonable. Desde Corrientes venimos tratando de aportar, se lo ve al gobernador Valdés que, si bien tiene posiciones propias, trata de poner paños fríos para evitar peleas innecesarias.

¿Se están pegando un balazo en el pie?


En la política cuando se llega a un punto en que las cosas pueden desmadrarse, podríamos estar tirándonos un tiro en el pie. Hay mucho trabajo por hacer, la complicación que tiene el país es suficientemente importante como para concentrar nuestra energía y esfuerzo en los temas de interés, en la consolidación de un programa en común. Como es público y notorio, dentro de JxC hay matices de pensamientos e ideologías de los diferentes actores. Debemos buscar una síntesis de tal modo que no repitamos el error de la gestión anterior: discutir los temas del gobierno durante el propio gobierno.

Da la impresión de que en JxC piensan que la elección está ganada antes de disputarla. Por eso las peleas intestinas pensando que las elecciones del año que viene serán sólo un formalismo…

Probablemente juegue en la cabeza de muchos dirigentes la lectura de que el Gobierno nacional no acierta en sus políticas ni en lo económico ni en lo social, e incluso le aporta a la sociedad problemas por su división interna. Entonces, a lo mejor, hay algunos que creen que ya está todo resuelto. Pero, la verdad, es que hay que trabajar mucho, buscar sintetizar un pensamiento común y después definir los liderazgos. Se lo puede hacer a través de las (elecciones) PASO pero si el kirchnerismo cambia las reglas deberíamos tener la capacidad de resolver el problema.

Si el kirchnerismo finalmente logra imponer la eliminación de las elecciones PASO (Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias) a JxC les generaría un serio problema…
Entonces, debería trabajarse en la posibilidad de una interna abierta y resolver las candidaturas con el voto de la gente o sino tener la claridad necesaria para la definición y la toma de posicionamiento respecto a quiénes serán los candidatos. En Corrientes hemos hecho experiencia en eso y no nos asusta.

En Corrientes hay un partido fuerte y los demás no tanto. Pero a nivel nacional, dentro de JxC se dan dos partidos fuertes, el PRO y el radicalismo. Y dentro del PRO también hay candidatos fuertes…


Aprendí hace tiempo que en política no es lo que uno quiere sino lo que uno puede. Hay liderazgos que pueden natural y genuinamente aspirar a conducir y otros que están dentro de la consideración pero no alcanzan la envergadura.

¿La UCR presentaría uno o dos candidatos?


Hasta ahora hay dos candidatos. Veremos cómo se comportan las candidaturas de Gerardo Morales (gobernador de Jujuy y presidente de la Unión Cívica Radical) y de Facundo Manes (diputado nacional por la provincia de Buenos Aires). Si insisten en ser parte de la competencia o hay cambios… o hay fórmulas cruzadas.

¿Qué le gustaría?


La fórmula cruzada resuelve muchos problemas. Creo que se tendría que trabajar en esa dirección.

No son pocos los radicales que expresaron sus críticas al Gobierno de Mauricio Macri. El expresidente incluso dijo que la alianza fue sólo para ganar las elecciones…

La alianza se construyó de otra manera, la de ahora es un proceso totalmente distinto. En ese momento, en febrero de ese año electoral (2015), Macri tenía un 13% de acompañamiento. Fue un trabajo muy duro y no hubo ni un proceso de acumulación previo que nos permitiera generar un programa común, una base de convivencia. Fuimos a unas PASO, las ganó, y construyó un gobierno desde una posición distinta a la de ahora. Hoy, hay acuerdos logrados, muy claros. El primero, de que en caso de ganar las elecciones será un gobierno de coalición. El segundo, que tenemos que construir un programa en común. El tercero, que los liderazgos tenemos que dirimirlos por competencia, que es el aspecto que ataca el kirchnerismo, que quiere hacer trampa y cambiar las reglas de juego electorales.

¿Coincide con la frase del gobernador Valdés de que el kirchnerismo ya se va?

Creo que es muy difícil que tenga una recuperación porque no se ven las medidas que se necesitan para mejorar la situación. Claramente no se puede seguir con este gasto público y querer parar la inflación.

¿Cree que es el fin de una etapa política en Argentina?

El kirchnerismo demostró que agotó todas sus posibilidades. El país necesita una mirada diferente, más ajustada a las posibilidades. El populismo sin plata no puede funcionar. Tendremos que entrar en un camino muy difícil. Es importante decirle a la gente que lo que viene no será color de rosa. No hay posibilidad alguna de que este país se recupere en el corto plazo. Dependerá de cómo podamos sostener las políticas, por eso los acuerdos deben ser amplios. Más allá de como resuelva JxC su liderazgo, si se ganan las elecciones el punto clave será qué modo se acumula el acompañamiento del peronismo para construir una masa crítica política muy importante para tomar medidas que serán muy difíciles.

¿Ve que esa mirada la comparten los dirigentes nacionales?

La gran mayoría, no tengo dudas. Pero hay sectores en los distintos partidos, los entornos más cercanos a cada liderazgo, que están en competencia y que tienen una mirada más, diría, egoísta que trabajan siempre para el posicionamiento de su líder. Y después, los actores principales que están a la vista que no están cumpliendo el rol que se les pide.

    
Si uno mira la mayoría de las encuestas, los candidatos con mayor intención de voto no sólo son del PRO sino, además, porteños: Mauricio Macri, Horacio Rodríguez Larreta y Patricia Bullrich. ¿Cómo hacer para federalizar la mirada?
El lugar en el que uno nació no garantiza ni federalismo ni unitarismo. Los ejemplos son (Carlos) Menem y (Néstor) Kirchner. Vinieron del interior profundo del país y terminaron diseñando políticas tremendamente unitarias. Cuando uno mira la distribución de los recursos de todo el kirchnerismo respecto a lo que reservó para la Nación en detrimento de las provincias, siempre fue infinitamente superior a la proporción que destino Macri que, teóricamente, es porteño, pero tuvo una política mucho más federal.

¿Qué rol tendrá Gustavo Valdés?

Un rol trascendente, importante. Es un dirigente que fue creciendo en la escala nacional. Dentro del partido es, sin lugar a dudas, un referente nacional con mucho apoyo territorial sobre todo en el interior del país y además muy bien visto dentro de JxC. Los mencionados Macri, Rodríguez Larreta y Bullrich lo tienen a Valdés como una persona de referencia. Esto a Corrientes le hace muy bien.

    
¿Lo ve como candidato?

Es una decisión que tiene que tomar él. Tiene condiciones para serlo, no tengo duda. Pero tiene un compromiso institucional con la provincia.

Candidato a…

En cualquiera de los dos casos reúne las condiciones para serlo. En lo personal, pienso que el único que puede tener una opinión es quien tiene la responsabilidad y está en el lugar. La verdad es que me parece que, independientemente del lugar que ocupe, tendrá incidencia y eso a Corrientes le hará muy bien, porque la discriminación política es lamentable. A mi me tocó ser parte del Plan Belgrano, y una de mis tareas era mirar las aplicaciones presupuestarias y cuando se produjera algún desequilibrio, superior o inferior al 5%, debía dar la alerta para que todas las provincias del Norte tengan aplicado el mismo recurso, con concepto de federalismo y amplitud sin mirar el color político. Y hoy ocurre todo lo contrario.

    
Cuando Corrientes fue oposición, desde el Gobierno nacional “nos dieron por la cabeza”. Pero cuando estuvo alineada a la Nación, la decisión del Gobierno Central fue “vamos a darle a todas las provincias por igual”. ¿Esto no es ingenuidad política?

No hay formas de producir cambios culturales si uno no aplica lo que pregona. En este sentido, no estoy en desacuerdo. Sí en otros aspectos de la “inocencia política” como cuando ayudamos a actores que terminaron haciendo cualquier cosa. Recuerdo el caso de Chaco, con problemas para pagar sueldos por el desmanejo de las cuentas públicas. No es lógico que alguien que no tenga buenos manejos termine beneficiándose con más recursos porque hizo mal las cosas.

¿Hay indicadores en la provincia que están encendiendo las luces de alertas?

Son las mismas que tiene el conjunto del país, y está vinculado al desfasaje que produjo la inflación. Me preocupa en particular la cuestión social. Hay que ver qué pasa terminado el mundial, cómo se llega a fin de año. La gente está cada vez peor, tiene mayor dificultad para llegar a fin de mes. Y eso impacta. Y en los sectores más vulnerables, con más fuerza. Entones, se toman decisiones, se mejora la pauta salarial pero no alcanza porque uno corre desde atrás. Lamentablemente, el Gobierno nacional no toma la decisión que debe tomar. Parece que nadie quiere correr con el costo del ajuste y el ajuste lo estamos haciendo todos los días.

    
El mundial terminará y estaremos con las fiestas de fin de año encima…

Sabemos que será un momento crítico. La atracción del Mundial es tan grande que la gente se abstrae de los problemas cotidianos, pero una vez terminado está la realidad que nos golpea. La verdad es que nos preocupa. Trabajamos para tener los contactos necesarios con los distintos sectores sociales para estar a la altura. El Gobernador toma decisiones constantemente para aportar recursos hacia la gente y a quienes menos tienen de manera especial. Pero dependemos de la macroeconomía y cómo impactan las decisiones que se toman. El problema más grave es la inflación, la enorme devaluación de nuestro peso. La gente cada vez necesita más dinero para comprar el mismo producto.

El futuro de la excárcel y el Campaña
¿Qué se hará con la excárcel?

Se ha hecho trabajo relacionado al acondicionamiento previo que constituye la demolición de toda infraestructura que no forma parte de la protección patrimonial. Eso se terminó. Entiendo que si la agenda del Gobernador (Gustavo Valdés) lo permite, la semana que viene se hará una presentación pública del proyecto, que tendrá que viabilizarse con inversión pública pero también privada. No quiero spoilear pero la idea es construir un polo estratégico para Corrientes que sirva para el desarrollo cultural, económico y turístico de la ciudad y la provincia. Es un lugar de privilegio, tal vez uno de los últimos predios grandes con una ubicación estratégica. Es un lugar en el que se piensa en dos ciudades, porque está a 15 minutos de Resistencia en la bajada del puente. Tiene una potencialidad enorme. La idea es que el año que viene estemos trabajando en el terreno, con la recuperación patrimonial de la fachada y el panóptico central que es la cárcel original. Lo que sí está muy bien definido es que no está previsto que el predio esté destinado a residencia.

    
¿Y qué pasará con el Hospital de Campaña?

A la gente le preocupa que esa estructura que estuvo utilizada en el momento de la pandemia no tenga pacientes. Pero la verdad es que la Terapia Intensiva del Hospital de Campaña hoy es una de las más utilizadas de la provincia. Sirve como backup de derivación de patologías diversas.

Fuente: Diario época.