La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, presentó el proyecto “Ley y Orden”, que establece el operativo para mudar de manera gradual a los internos de la cárcel porteña al nuevo complejo penitenciario.
Karina Milei y Diego Santilli encabezaron este jueves junto al jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri, un acto para formalizar la entrega del complejo penitenciario de Marcos Paz a la Nación y dar inicio al proceso de cierre del penal de Devoto.
La actividad comenzó a las 16 en la sede del Ministerio de Seguridad, donde también están presentes la titular de la cartera, Alejandra Monteoliva, y el ministro de Justicia, Juan Bautista Mahiques, junto con los funcionarios porteños Horacio Giménez (Seguridad) y Gabriel Sánchez Zinny, jefe de Gabinete.

Además de firmar el traspaso de la cárcel de Marcos Paz a Nación, las autoridades también presentarán el Plan Operacional “Ley y Orden”, diseñado para coordinar la mudanza de los internos.
Cómo será el traslado de presos de Devoto
El operativo estará a cargo de un Comando Unificado integrado por el Servicio Penitenciario Federal, la Policía Federal, Gendarmería, Prefectura y la Policía de Seguridad Aeroportuaria. La coordinación general quedará en manos del director nacional del SPF, y está prevista la participación de representantes de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires.

La planificación contempla el perfil criminológico de los internos, los recorridos y los posibles riesgos durante el traslado. Se sumarán, además, mecanismos de alerta temprana, intercambio de información y protocolos de respuesta ante eventuales incidentes.
El complejo de Marcos Paz, construido por la Ciudad, tiene capacidad para unos 2.240 internos. La semana pasada terminó su primera etapa de puesta en funcionamiento, que consistió en una prueba de funcionalidad de las instalaciones. Con la firma del convenio quedará habilitado el paso siguiente: el traslado de los presos de Devoto.
El Gobierno no fijó un plazo para completar la mudanza. Monteoliva confirmó que comenzará este año, y el proceso será progresivo, con distintas etapas según la organización del operativo y las características de los detenidos. Como antecedente, el traslado de la cárcel de Caseros se extendió durante alrededor de un año y medio, mientras que en otros distritos procesos similares demandaron unos seis meses.
El cronograma tampoco se frenará por la visita del papa León XIV a la Argentina. Aunque el operativo de seguridad por la llegada del Sumo Pontífice será uno de los principales despliegues de las fuerzas federales, la planificación prevé mantener en marcha el traslado.