El nuevo rol que la vicepresidenta debió asumir en el Senado

Después de que el presidente Javier Milei descargara su furia contra propios y ajenos por el durísimo traspíé que su Ley Bases sufrió en el Congreso, surgió una impensada “enfermera” encargada de ir por el tendal de “heridos” que dejó el arrebato del primer mandatario: su vicepresidenta, Victoria Villarruel.
Ella fue quien -después de la sorpresa, la indignación, el ¿resentimiento?- que provocaron los duros términos utilizados por Milei, se reunió con representantes de los bloques de la UCR, Pro y fuerzas provinciales para restañar las lesiones que se hubiesen generado con la pirotecnia verbal. Otra función que le fue asignada a la vice: contener los embates del kirchnerismo, que está cerrilmente unido detrás del rechazo a cualquier iniciativa del gobierno.
Según coincidieron fuentes legislativas citadas por el diario La Nación, en el encuentro la vicepresidenta evitó opinar sobre la reacción del jefe del Estado y del Gobierno, pero no pudo ocultar su preocupación ante un estilo de relacionarse con las fuerzas políticas dialoguistas que no comparte y que está en las antípodas de lo que viene poniendo en práctica desde que se hizo cargo de la Cámara alta.
Un par de participantes en la reunión -realizada el miércoles- contaron que la vicepresidenta apoyó el reclamo que varios de los presentes le hicieron al libertario y presidente provisional del Senado, Bartolomé Abdala, para que le pidiera disculpas a Mónica Silva (Juntos Somos Río Negro) y al gobernador de la provincia, Alberto Weretilneck, por haber calificado a los mandatarios provinciales como “animalitos gastadores”.
“Sí, tenés que llamarlo y pedirle disculpas, te va a atender”, avaló Villarruel el pedido de uno de los legisladores a Abdala. El oficialista habló con Silva poco después y quedó en comunicarse con Weretilneck, líder político de la senadora rionegrina.
La reunión ya estaba programada. Iba a ser la semana anterior, pero con otros fines: empezar a diagramar el tratamiento de la ley ómnibus en el Senado. Todo se vio alterado por el revés en Diputados Y la posterior reacción presidencial.
De esa mesa participaron -además de Abdala- el jefe de la bancada oficialista, Ezequiel Atauche (Jujuy), los radicales Mariana Juri (Mendoza) y Pablo Blanco (Tierra del Fuego), y el cordobés y presidente del bloque Pro, Luis Juez. También estuvieron los líderes de los bloques Unidad Federal, Carlos Espínola (Corrientes), y Cambio Federal, Juan Carlos Romero (Salta).
“La noté preocupada”, confió uno de los presentes. Otro legislador avaló la lectura de su colega y confirmó, también, que en la conversación volvieron a escucharse quejas por la reacción del Gobierno, y en particular de Milei, por el fracaso de la denominada ley ómnibus en la Cámara baja.
Villarruel recibió los reproches de los legisladores, no en malos términos pero sí de carácter firme. Y no diriigidos a ella. “La vemos que hace un esfuerzo por cambiar la dinámica de Cristina Kirchner, construye mayorías y del otro lado rompen todo cada vez que pueden”, dijo uno de los senadores participantes del encuentro al diario La Nación.
Como resultado del encuentro, Villarruel se llevó un primer compromiso de que ninguno de los bloques presentes se sumaría a una supuesta jugada del kirchnerismo para impulsar la derogación del DNU 70/23 en la próxima sesión del Senado.

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