El reparto y una trama de tensiones entre Nación y los gobernadores

El reciente reclamo de Chubut por fondos de coparticipación que escaló a un cruce de inusitada violencia verborrágica, forma parte de una trama de tensiones entre Nación y provincias por el reparto de los fondos federales. Los contrapuntos de esta naturaleza se han ramificado en las últimas décadas, más allá de los gobiernos de turno. En el caso de Corrientes, se les han quitado y/o descontado varios ítems, y algunos de ellos están bajo la órbita judicial.

Si bien las quejas de los gobiernos provinciales ante una administración central son de vieja data, la gestión de Javier Milei se caracterizó por tensar de la soga y por la variedad de los colores políticos en la prácticamente uniformidad del reclamo de los gobernadores. Al recorte del 98% de los fondos discrecionales de enero a las provincias y un febrero que parece no mostrar un sendero distinto, se sumó a la quita de fondos educativos que impacta en las arcas jurisdiccionales para que no se traslade al salario de los docentes del país.

El lunes, en medio de la controversia por la retención de fondos de coparticipación a la provincia de Chubut, el Gobierno nacional avanzó con la desarticulación de cajas, entre ellos, la eliminación del Fondo de Fortalecimiento de Fiscal de la Provincia de Buenos Aires por más de $873.000 millones. El gobernador, Axel Kicillof, ya anunció que irá a la Justicia.

Y esta fue una suerte de entretelón de una polémica entre Milei y el gobernador de Chubut, Ignacio Torres, que escaló más profundo por la retención de fondos de coparticipación que obraban como garantía de una deuda con el Fondo de Desarrollo Provincial. Son diez las provincias, en las que no se incluye a Corrientes, que están en similar situación.

Finalmente, ayer, el Juzgado Federal de Rawson decidió dar la razón a la provincia de Chubut y ordenó la restitución de dichos montos, cercanos a los $13.000 millones. Nación respondió con la presentación de un per saltum a la Corte Suprema.

“Estamos frente a uno de los momentos más maravillosos de nuestra historia, donde (sic) es posible ver a la casta política revolcarse en la miseria y apelando a todo tipo de mentiras para defender sus privilegios y así cargar los costos de sus delirios sobre los argentinos de bien”, expresó ayer el Presidente de la Nación, a través de su cuenta en una red social. Mientras tanto, los gobernadores de la Patagonia se reunieron en el Congreso de la Nación y pidieron mayor institucionalidad y el cese de “la falta de respeto”.

Corrientes fue una de las 23 jurisdicciones que se había solidarizado con Chubut a través del bloque de gobernadores de Juntos por el Cambio. No fue la primera vez ante un hecho de estas características. En medio de la pandemia de COVID-19, el gobernador Valdés había expresado su acompañamiento al entonces jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, por la quita de puntos de coparticipación a la CABA por parte de Alberto Fernández. Actualmente, Nación y Provincia deben sentarse a la mesa a negociar esta devolución ordenada por la Corte Suprema de Justicia.

En ocasiones anteriores, Corrientes reclamó la restitución de un punto de coparticipación. Si bien no es posible hasta tanto se modifique el régimen, la Provincia buscaba mecanismos de compensación. Con la eliminación de estos fondos a La Rioja -a quien se le otorgaban compensaciones- estas puertas parecieran estar cerradas en la actualidad.

La Provincia, además, fue a la Corte por la actualización de fondos que ANSES adeuda al IPS como parte del equilibrio de las cajas, como así, por las regalías de Yacyretá. Son más de $10.000 millones lo que reclamaba la jurisdicción a la entonces administración peronista. Durante el último trimestre de 2023, Corrientes demandó la compensación por la reducción de masa coparticipable ante la modificación del Impuesto a las Ganancias.

El pasado fin de semana, el ministro de Hacienda y Finanzas de Corrientes, Marcelo Rivas Piasentini, indicó a Radio Dos que son entre 10 y 12 ítems, entre fondos discrecionales y transferencias establecidas por ley, que afectaron el flujo. Uno de los que más golpea es la reducción a los subsidios al transporte y a la energía.

“Nuevamente, el centralismo miope del Gobierno nacional ha dejado a las provincias argentinas sin subsidio al transporte y los han conservado solo en el núcleo del AMBA, tornando más irritante la situación, dándole subsidios a los que tienen mayores recursos y mayor carga de pasajeros”, expresó Valdés este lunes. Tags

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