Milei vuelve a Nueva York para participar de la asamblea general de la ONU.

Junto a una importante comitiva que incluirá a su hermana Karina y al ministro Luis Caputo, Milei viajará el lunes para brindar su discurso el día siguiente.

Como se sabe, el Fondo Monetario Internacional (FMI) volverá a visitar el país con una misión técnica para evaluar por tercera vez el programa económico del Gobierno Nacional, en la previa de un nuevo e importante vencimiento de deuda. Pero no habrá nadie o casi nadie del Poder Ejecutivo para recibirla.

El arribo del equipo técnico del organismo se producirá el próximo lunes 21 de septiembre, pero no estarán ni Javier Milei ni Luis Caputo para recibirlos: en las próximas horas, ambos partirán rumbo a Nueva York para participar de una nueva asamblea general de la Organización de Naciones Unidas (ONU).

El Presidente y su comitiva volarán a esa ciudad de los Estados Unidos el lunes próximo lunes y, según la agenda oficial, se prevé que brinde su discurso ante el resto de los mandatarios y delegaciones el martes siguiente, alrededor de las 14:45 (hora argentina).

Además, entre las actividades del mandatario aparece su participación en un foro derechista sobre seguridad, organizado -como ya es costumbre- por la Fundación Federalismo y Libertad, junto al International Republican Institute (IRI).

Aunque por el momento mantiene una agenda interna e internacional muy ocupada, en el Gobierno no pierden la esperanza de un posible encuentro bilateral con Donald Trump, aunque más no sea la foto de un estrechón de manos que sirva a Milei para levantar un poco la imagen entre sus adeptos.

El arribo de la misión técnica del FMI

Los técnicos del Fondo analizarán el cumplimento de las metas por parte de la administración libertaria. En el plano cambiario, frente a la pauta anual de compra de divisas establecida en US$10.000 millones, el Banco Central (BCRA) compró por más de US$14.200 millones, generando un sobrecumplimiento respecto de lo pactado.

Asimismo, en lo relacionado al objetivo de acumulación neta de reservas para 2026, fijado en US$8.000 millones, estimaciones de consultoras privadas indican que las reservas de la entidad presidida por Santiago Bausili se ubican por encima de la meta, alcanzando unos US$9.000 millones.

Pero las cuentas públicas aparecen como el área de mayor complicación para las metas del acuerdo entre el Gobierno y el FMI: para 2026, el programa exige un superávit primario del 1,4% del Producto Interno Bruto (PBI), y durante el primer semestre del año solo se obtuvo un 0,6% del PBI, por debajo de la meta semestral.

Este desvío respondió a la postergación en la presentación de la declaración jurada del impuesto a las Ganancias para personas humanas, la caída generalizada de la recaudación derivada de la baja de tributos y el bajo nivel de actividad económica general.

Con ese panorama, el país enfrenta el para cuatro días después del arribo de la delegación del Fondo un vencimiento con ese mismo organismo por US$803 millones; para noviembre habrá que desembolsar US$840 millones y en diciembre otros US$344 millones.

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