El reciente dictamen en el Senado reactiva una negociación clave para el Norte Grande. Corrientes reclama que el acuerdo sobre la reforma de Zona Fría se traduzca en una tarifa eléctrica diferencial para el verano tras semanas de demoras que generaron malestar en el Gobernador.
La demora de Nación convirtió al tema de Zona Fría en una nueva prueba para la relación con Corrientes y el Norte Grande. El gobernador Juan Pablo Valdés había reclamado respuestas por un acuerdo que, según planteó, ya estaba cerrado con los mandatarios de la región y llegó a expresar públicamente su enojo por la falta de avances. Ahora, el dictamen en el Senado vuelve a abrir una instancia de negociación en la que la provincia espera que la promesa de una tarifa eléctrica diferencial deje de ser un compromiso político y se transforme en una medida concreta.
El tratamiento de la reforma no se limita al subsidio del gas. El proyecto oficial mantiene el beneficio general para Patagonia, Puna y Malargüe, mientras que para otras regiones incorporadas en 2021 plantea una focalización en hogares vulnerables.
Para Corrientes, sin embargo, el reordenamiento adquiere otra dimensión. El cambio constituye la condición para avanzar hacia la denominada Zona Cálida, un esquema que las provincias del Norte Grande vienen reclamando para compensar el impacto de las altas temperaturas sobre el consumo eléctrico. El planteo parte de una lógica de equidad: así como las bajas temperaturas justifican un tratamiento diferencial para determinadas regiones, el calor extremo también genera una demanda energética extraordinaria.
La expectativa correntina es concreta. El esquema proyectado alcanzaría a más de 182.000 hogares de la provincia y permitiría contar con una tarifa eléctrica diferenciada durante los meses de mayor consumo. La demanda, además, es compartida por las provincias norteñas, cuyos gobernadores buscan que el entendimiento alcanzado con Nación no quede reducido a un compromiso político sin traducción normativa.
El reclamo dejó expuesta, al mismo tiempo, una tensión en el vínculo entre Corrientes y la Casa Rosada. Valdés había advertido su malestar por la demora del tratamiento y cuestionó que un acuerdo previamente conversado no avanzara. “Estoy molesto. Hace tres semanas que estamos dando vueltas sobre algo que ya estaba acordado”, había señalado, en una definición que reflejó el nivel de presión sobre Nación.
El dictamen modifica el escenario. El proyecto, que ya tenía media sanción de Diputados, quedó en condiciones de ser tratado por el Senado y podría llegar al recinto en las próximas sesiones. En paralelo, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, mantuvo esta semana una reunión con gobernadores del Norte, entre ellos Valdés, en una instancia donde el reclamo energético volvió a estar en la agenda.