La lucha de los vencinos del asentamiento conocido como “Barrio La Tosquera” por agua continúa a un año de los reclamos que llegaron hasta la Fiesta Nacional del Chamamé.
Ayer, los residentes colocaron un tanque de 7.500 litros de agua y una torre para extraer el líquido vital desde napas subterráneas. Esperan que las obras autogestionadas lleguen a 50 familias de una zona conocida como “Bajo La Tosquera”.
La encargada de la Mesa de Trabajo de la barriada, Elsa Miño, comentó que todo fue posible gracias a un proyecto comunitario que comenzaron a trabajar hace cuatro años con la organización TECHO. “La ONG financió los caños, la bomba y el tanque”, aseguró la mujer sobre la estructura que estará operativa en dos días.
Miño destacó que tras los reclamos del año pasado, la red de agua potable llegó hasta el salón comunitario, pero restan muchas zonas por cubrir, pese a que otros dos tanques ya se encuentran funcionando.
Otro de los problemas que sigue golpeando al barrio es la ausencia de conexiones de energía eléctrica. Lo que trae aparejado bajadas de tensión y cortes de luz que también perjudican a las bombas de agua.
Además de estos trabajos, los vecinos preparan proyectos para pedir calles de acceso al distrito. “Cuando llueve se vuelve intransitable. O ni que hablar cuando hay una emergencia y debe ingresar una ambulancia”, comentó la mujer.
Desde el 2012 en el Sur de Capital se generó un asentamiento que crece semana a semana, hoy en día según sus propios habitantes son centenares las familias que viven allí y se denominaron “La Tosquera”. Está ubicado al Sur de los barrios Río Paraná y San Roque, limitando con el propio río.