San Cosme: en los últimos 20 días robaron y rompieron 12 viviendas

Al menos 12 robos en los últimos 20 días, provocaron un gran sacudón social en la localidad de San Cosme, donde los vecinos ya hablan de una ola de inseguridad y cuestionan el servicio brindado por la Policía, ya que a pesar de los allanamientos, no hay detenidos por las causas y los hechos continúan sucediendo.

Todo comenzó con el robo al centro de jubilados de San Cosme, en el que delincuentes, luego de forzar las cerraduras, ingresaron y se llevaron un juego de baño, algunas griferías y electrodomésticos, además de robarse todas las botellas de sidra que guardaban en una heladera. Los delincuentes también provocaron serios destrozos en el lugar.

A partir de este hecho y con la correspondiente denuncia, sobrevinieron otros 11 episodios más de inseguridad. Siete de ellos ocurrieron en las inmediaciones del complejo turístico de Laguna Totora, los otros restantes, en viviendas ubicadas en distintos barrios de la ciudad.

El miércoles por la noche, se registró el último robo a la vivienda de una familia de apellido Aranguez, en el barrio Nuevo, muy cerca de lo que se conocía como el ex basural de la localidad.

Allí, los malvivientes destrozaron la parte inferior de una puerta y por allí accedieron a la casa. Una vez dentro, revolvieron todo lo que pudieron y lograron llevarse del interior un lavarropas, un secarropas, un termotanque, un taladro eléctrico, un tubo de gas de diez kilogramos, además de otros elementos.

Como en todos los casos anteriores, los bandidos no dejaron la finca sin provocar algunos destrozos, como si este fuera el sello identificatorio de la banda.

Para la Policía, la cantidad de elementos robado de la casa de los Aranguez deja como dato que se trata de una banda de, por lo menos, más de dos personas y que utilizan un vehículo de apoyo para poder trasladar los objetos que se llevan de sus víctimas.

Increíblemente y desafiando cualquier posibilidad de ser descubiertos, la banda de delincuentes que acecha la comunidad tomó como objetivo de sus fechorías, un kiosco ubicado a sólo 100 metros de la comisaría local. Los golpes provocados en una de las puertas alertaron a los vecinos que terminaron dando aviso a la Policía. Por poco el robo no se consumó, pero hubiera pasado a engrosar la lista de hechos lamentables.

Como en la mayoría de los casos, estos hechos ocurren de noche y no hay muchos testigos que aporten datos, por lo que la tarea policial en este sentido siempre se complica.

Según pudo averiguar diario época, en algunos casos destrozaron cerraduras y enrejados, en otras hicieron boquetes. Algunas viviendas fueron robadas hasta dos veces seguidas y, como si fuera poco el daño realizado, también comenzaron incendios para tapar sus huellas.

EN VARIAS DE LAS CASAS SE ROBARON TODOS LOS SANITARIOS.

Algunas de las víctimas se preparaban para una temporada de verano ideal, pero los reiterados hechos pusieron en alerta máxima a toda la comunidad y los damnificados son muchos.

Lo cierto es que, hasta ahora, la Policía no tiene ningún detenido y según trascendió en medios locales, son los propios vecinos quienes se están organizando de forma espontánea en grupos de WhatsApp para alertarse entre ellos y brindarse seguridad.