“Vayan a laburar”, vecinos armados frenaron una manifestación y corrieron a palazos a los piqueteros

Los vecinos decidieron ponerle fin al corte de una avenida donde piqueteros pretendían hacer “permanencia en el lugar”.

La avenida principal de Garuhapé, en la provincia de Misones, fue protagonista de una fuerte pelea entre vecinos y piqueteros que pretendían cortar la calle. Diferentes organizaciones sociales se dirigieron hasta la Municipalidad e interrumpieron el tránsito lo que provocó el enojo de los lugareños.

La protesta terminó con un violento repudio de los vecinos de la zona que intentaron frenar el corte armados con palos. Según dijeron fuentes cercanas, el hecho se registró este lunes pasado el mediodía cuando un grupo de 100 piqueteros, integrante del Movimiento Teresa Rodríguez (MTR) llegaron hasta la Municipalidad para reunirse con autoridades locales.

Luego de que un reducido grupo de 12 personas se reuniera dentro del recinto municipal para discutir con autoridades de la Secretaría de Tesorería, se desplazaron hacia el frente de la Municipalidad junto al resto de los piqueteros y montaron una asamblea y con “permanencia en el lugar”.

Cuando los vecinos advirtieron la situción se dirigieron inmediatamente para expresar el repudio ante la protesta. Además, contaron con la presencia de la policía que ordenaron un cordón de efectivos para evitar enfrentamientos entre los piqueteros y los vecinos de Garuhapé.

Si bien cuando arribaron los efectivos policiales ya había una gran cantidad de lugareños armados con palos y varas de madera, comenzaron a correr hacia los manifestantes, y tras algunos forcejeos, lograron hacer que los piqueteros cedan el paso y terminen con la protesta.

Personal de la Policía de Misiones logró terminar con el corto y ordenó el traslado de un grupo de manifestantes en colectivos, mientras que los restantes se esparcieron por distintos puntos de la zona. De todos modos, pudieron ser localizados con móviles de la Policía y fueron retirados de la localidad resguardando su integridad física. Cabe destacar que, pese a las agresiones desatadas ningún protestante ni vecino sufrió graves lesiones.