Una compañía aérea prevé iniciar vuelos en diciembre con dos frecuencias semanales, condicionada a una preventa que permita asegurar la demanda. El proyecto llega a esta provincia tras las experiencias fallidas de Amaszonas, JetSMART y Flybondi.
Mercedes y Goya podrían volver a contar desde diciembre con una conexión aérea directa con Buenos Aires, a través de una nueva ruta regional proyectada por la compañía Humming Airways. La empresa, de capitales nacionales, prevé operar dos frecuencias semanales, los lunes y viernes, mediante aviones cuya capacidad de traslado es de 19 pasajeros.
Sin embargo, el inicio de los vuelos todavía no está asegurado: durante todo octubre la compañía buscará reunir la demanda necesaria para hacer sostenible la operación.
La propuesta apunta a recuperar una alternativa de conectividad que ambas ciudades perdieron hace años y que, más allá de algunos intentos posteriores, no logró consolidarse de manera permanente.
Esta vez, la citada flota, considerada dentro de los parámetros de servicio de bajo costo (“low cost”, en la jerga aerocomercial) pretende avanzar con un esquema de operación pensado específicamente para localidades intermedias y con una estructura de costos y capacidad diferente a la de las grandes aerolíneas.
Desde la compañía, el ejecutivo comercial Tiziano Deluc explicó que la fecha tentativa para el vuelo inaugural es la primera semana de diciembre, aunque condicionada a los resultados de la preventa que se desarrollará a lo largo del vigente mes.
La empresa necesita alcanzar unos 280 tramos mensuales para poner en marcha la ruta, una cifra que, según sus estimaciones, representa entre 130 y 150 pasajeros que viajen ida y vuelta por mes. Para conseguir ese piso de demanda, Humming contacta a empresas, instituciones y viajeros frecuentes de Mercedes, Goya y localidades cercanas.
La operación contempla una rotación compartida. Desde Aeroparque, el avión partirá a las 14, primero hacia Mercedes y luego continuará hasta Goya. En sentido inverso, los lunes y viernes el servicio saldrá de Goya a las 16:45, mientras que desde Mercedes el horario previsto de regreso será a las 17:30. Los tiempos estimados son de aproximadamente una hora y media entre Aeroparque y Mercedes, mientras que el trayecto completo hasta Goya demandará unas dos horas y cuarto.
Aviones chicos para conectar ciudades del interior
Humming Airways utiliza aeronaves Fairchild Metro 23, biturbohélice con capacidad para 19 pasajeros. La compañía explica que este tipo de avión está pensado para conectar ciudades intermedias con grandes centros urbanos, una modalidad que busca evitar que localidades con una demanda más acotada queden fuera del mapa aerocomercial. La empresa ya utiliza este modelo en otras rutas desde su base en Aeroparque.
Otro de los argumentos comerciales será el tiempo de viaje. La compañía opera desde una terminal privada ubicada en Aeroparque, con un sistema de embarque simplificado. Según Humming, el pasajero puede presentarse con una anticipación reducida respecto de un vuelo comercial tradicional, mientras que el carry-on está incluido.
En materia tarifaria, la empresa plantea un esquema de abonos mensuales transferibles. Los paquetes actualmente ofrecidos en preventa van desde US$149 por tramo en planes de 20 tramos mensuales hasta US$199 en el paquete de cuatro tramos. La tarifa pública proyectada para la operación será de US$225 por tramo, con el equivalente en pesos calculado al tipo de cambio MEP del momento.
La posibilidad de transferir los tramos apunta especialmente al segmento corporativo: una empresa podría distribuir los pasajes entre empleados, socios o directivos. También puede resultar atractivo para familias o personas que necesitan viajar con frecuencia a Buenos Aires.
Un antecedente que obliga a mirar la nueva ruta con cautela
La llegada de Humming Airways a Mercedes y Goya tendrá como telón de fondo una historia reciente de avances y retrocesos en la conectividad aérea correntina. En los últimos años, distintas compañías privadas intentaron ampliar la oferta desde la provincia, pero sus operaciones no lograron consolidarse en todos los casos. Uno de los antecedentes más claros fue Amaszonas Paraguay, que a fines de 2017 inauguró la conexión entre Corrientes y Asunción. La apuesta duró apenas unos meses: el último vuelo regular se realizó el 5 de abril de 2018, después de que la compañía redujera previamente de tres a dos frecuencias semanales debido a una ocupación inferior al 50%.
La experiencia de Amaszonas dejó una primera enseñanza para el mercado regional: la existencia de una ruta no garantiza por sí misma que exista una demanda suficiente para sostenerla. El segundo antecedente fue JetSMART, que desembarcó en Corrientes en agosto de 2021 con vuelos hacia Buenos Aires. Su llegada había significado un salto importante para el aeropuerto Piragine Niveyro: por primera vez en dos décadas, la terminal llegó a tener tres aerolíneas operando regularmente.
Sin embargo, esa compañía abandonó la traza el 31 de diciembre de 2023. En este caso, la explicación estuvo vinculada principalmente a una decisión empresarial de redistribución de la flota en Sudamérica, en un contexto de demoras en la entrega de nuevos aviones y dificultades relacionadas con las autorizaciones para determinados pagos y operaciones internacionales.
El retiro de JetSMART tuvo un impacto concreto sobre la oferta: de acuerdo con aquel relevamiento, la salida implicaba una reducción cercana al 25% de los asientos disponibles semanalmente en Corrientes.
El dato resulta significativo porque demuestra que incluso una ruta con niveles de ocupación elevados puede desaparecer cuando la compañía decide reasignar sus recursos hacia otros mercados.
El caso más reciente y de mayor duración es el de Flybondi. La empresa comenzó a operar en Corrientes el 28 de marzo de 2018. La compañía llegó como una de las caras visibles de la expansión del modelo low cost en Argentina y, durante cierto tiempo, compitió con Aerolíneas Argentinas en la principal conexión aérea de la provincia.
Pero después de más de ocho años, la historia terminó en 2026. El último movimiento de Flybondi en Corrientes fue el 30 de junio, y después de varias semanas de cancelaciones y suspensión de servicios la empresa confirmó en agosto el cierre definitivo de su escala. La decisión se produjo en medio de una crisis operativa y financiera que afectó a toda la compañía y no solamente a la ruta correntina.
La salida fue especialmente significativa porque Corrientes había llegado a tener una participación muy importante de las low cost en su tráfico aéreo.
En 2019, por ejemplo, el entonces Ministerio de Transporte señalaba que las compañías de bajo costo representaban más del 60% del tráfico comercial del aeropuerto correntino, triplicando el flujo promedio de la terminal respecto de años anteriores.
El escenario actual es, por lo tanto, muy diferente. Con el retiro de Flybondi, Aerolíneas Argentinas quedó como la única compañía que mantiene la conexión aérea regular entre Corrientes y Buenos Aires.
Es precisamente en ese espacio donde Humming Airways intenta ingresar. La diferencia es que la empresa busca comenzar con una escala reducida, aeronaves de 19 plazas y solamente dos frecuencias semanales a dos localidades del interior provincial, condicionando el inicio a una demanda mínima previamente comprometida.