Corrientes refuerza medidas preventivas ante la posible llegada de El Niño

Capacitaciones, obras de mantenimiento, revisión de defensas costeras y planificación de evacuaciones forman parte de la estrategia provincial para reducir el impacto de eventuales inundaciones y tormentas intensas.

Corrientes avanza en un amplio esquema de prevención y preparación frente a la posible llegada de un nuevo ciclo del fenómeno climático El Niño, que podría comenzar a manifestarse durante los próximos meses. Ante los primeros indicios de formación del evento, organismos provinciales y nacionales trabajan en la planificación de acciones destinadas a minimizar riesgos y fortalecer la capacidad de respuesta en todo el territorio.

La estrategia provincial se centra en la anticipación y el fortalecimiento de los sistemas de emergencia, especialmente en las zonas históricamente más vulnerables a inundaciones y anegamientos. Entre las medidas previstas se encuentran capacitaciones para equipos municipales, la revisión de defensas costeras, la limpieza de canales de drenaje, el mantenimiento de estaciones de bombeo y la planificación de centros de evacuación.

Desde Defensa Civil advirtieron que, si bien todavía no existen precisiones sobre la intensidad que podría alcanzar El Niño, las condiciones climáticas actuales muestran señales de atención. En las últimas semanas se registraron temperaturas superiores a los valores habituales para esta época del año, con máximas que superaron los 25 grados en pleno invierno.

El director de Defensa Civil de Corrientes, Bruno Lovison, explicó que se espera un período prolongado de temperaturas elevadas y altos niveles de humedad durante junio, julio y agosto. Según los especialistas, esta combinación podría favorecer la ocurrencia de tormentas intensas y lluvias por encima de los promedios históricos.

Las áreas de mayor vulnerabilidad se ubican principalmente sobre la costa oeste provincial, desde la región de los Esteros del Iberá hasta la ribera del río Paraná. En esos sectores, los eventos asociados a El Niño suelen provocar anegamientos urbanos, desbordes de arroyos e inundaciones ribereñas.

Los antecedentes de 1992, 1998 y 2016 demuestran el impacto que este fenómeno puede generar en Corrientes, con evacuaciones masivas, crecidas extraordinarias y complicaciones en numerosas localidades. Por ello, las autoridades sostienen que la planificación temprana resulta clave para reducir daños y proteger a la población.

En este contexto, la provincia articula acciones junto a organismos especializados como el Servicio Meteorológico Nacional y el Instituto Nacional del Agua, que aportan información técnica y modelos de pronóstico para monitorear la evolución de las lluvias y el comportamiento de los ríos.

“La información primaria nos da una preparación y, por supuesto, después viene la articulación con los municipios y la población para la respuesta ante una eventual emergencia”, señaló Lovison, al destacar la importancia de que las comunidades comiencen a adoptar medidas preventivas con suficiente anticipación.

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