El director de Transporte Fluvial y Puertos, Adolfo Escobar Damus, explicó el convenio firmado por el Gobernador con la Agencia Nacional de Puertos y Navegación. El acuerdo incorpora embarcaciones que permitirán fortalecer la capacidad operativa provincial en los ríos.
Mientras el gobernador Juan Pablo Valdés continuó hasta este miércoles una intensa agenda de reuniones en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, uno de los anuncios difundidos oficialmente durante esa gira permaneció durante casi un día con muchos interrogantes. La firma del convenio con la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPYN), comunicada inicialmente a través de las redes sociales del mandatario, recién comenzó a adquirir dimensión concreta este jueves, cuando el director de Transporte Fluvial y Puertos, Adolfo Escobar Damus, explicó públicamente el verdadero alcance de la cesión de embarcaciones que recibirá Corrientes.
Hasta entonces, el Gobierno provincial únicamente había informado que se trataba de un comodato gratuito para incorporar bienes nacionales al patrimonio operativo de la Provincia. No se había precisado cuántas unidades comprendía el convenio, cuál sería su utilización específica ni el impacto que tendría dentro de la política portuaria impulsada por la gestión provincial.
Las definiciones llegaron finalmente de boca del funcionario encargado del área. “El gobernador junto con el director ejecutivo de la ANPYN firmó un convenio de traspaso de embarcaciones de la ex Delegación de Vías Navegables a potestad del Gobierno provincial. La verdad que estamos muy contentos; es un hecho muy importante”, sostuvo Escobar Damus.
Luego resumió el principal significado político e institucional del acuerdo: “Es un hito histórico que el Gobierno provincial tenga embarcaciones propias”.
Según explicó, el convenio comprende aproximadamente ocho artefactos flotantes, entre dragas y remolcadores, que actualmente permanecen fuera de servicio en la zona portuaria de la ciudad de Corrientes y que deberán ser reacondicionados antes de comenzar a operar.

“Hay embarcaciones que están en desuso hace mucho tiempo. Tienen flotabilidad, lo cual ya no es un dato menor, pero habrá que intervenir sobre el sistema eléctrico, incorporar software de mapeo y realizar otras tareas para ponerlas plenamente operativas”, detalló.
El funcionario aclaró que el objetivo trasciende la simple incorporación patrimonial. Las unidades permitirán intervenir en sectores donde hoy la Nación no realiza tareas de mantenimiento. “La licitación del canal troncal contempla determinados sectores, pero no así el tramo binacional del Alto Paraná, desde Confluencia hasta la esclusa de Yacyretá”, explicó.

Precisó que allí podrán ejecutarse trabajos de dragado, profundización y señalización para favorecer la navegación de convoyes con carga completa. Pero además agregó otro aspecto de fuerte impacto para la gestión provincial: “También servirán para intervenir en ríos y canales interiores, donde muchas veces las intensas lluvias provocan desbordes e inundaciones. Estas embarcaciones permitirán que el agua fluya mucho más libremente”.
No obstante, reconoció que todavía resta recorrer una etapa administrativa y técnica antes de que las embarcaciones entren en servicio. La Provincia aún no dispone de personal especializado para operarlas y deberá avanzar tanto en la formalización definitiva de la cesión como en los trabajos que demanden los astilleros para reacondicionar cada unidad.