La máquina “limpiacamalotes” diseñada por estudiantes de la UNNE que solucionaría una problemática ambiental.

Mientras municipios enfrentan dificultades para combatir la invasión de camalotes, tres jóvenes ingenieros presentaron una innovadora máquina. Compacta, transportable y de bajo costo, que podría cambiar la forma en que se sanean los espejos de agua del nordeste.

Tres estudiantes de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE) desarrollaron una máquina recolectora de camalotes que, según sostienen sus autores, no tiene antecedentes registrados en Sudamérica por su diseño adaptado a las lagunas y espejos de agua del NEA.

El proyecto fue presentado como Trabajo Final de Graduación por los futuros ingenieros electromecánicos Matías Agoltti, Arturo Costilla y Yohans Tolke, quienes diseñaron un equipo capaz de extraer vegetación acuática de manera continua, eficiente y sin dañar los ecosistemas ribereños.

La iniciativa surgió ante un problema ambiental y operativo que afecta a gran parte de la región: la proliferación del camalote (Eichhornia crassipes), una planta acuática originaria de la cuenca amazónica que se expande rápidamente sobre la superficie del agua, bloqueando canales, reduciendo la biodiversidad y afectando sistemas de riego, consumo y generación eléctrica.

Una solución pensada para el NEA

Los estudiantes señalaron que las alternativas existentes no responden a las necesidades locales. Por un lado, las máquinas importadas son demasiado grandes y costosas para operar en lagunas de baja profundidad y espacios reducidos. Por otro, las soluciones artesanales utilizadas actualmente —como retroexcavadoras desde la costa o embarcaciones con sistemas de corte rudimentarios— terminan fragmentando la planta, favoreciendo su rebrote y deteriorando las márgenes de los cursos de agua.

Frente a ese escenario, el equipo de la UNNE diseñó una máquina compacta, transportable y adaptada a las condiciones de la región.

El prototipo funciona sobre dos flotadores que le otorgan estabilidad y cuenta con un sistema de trabajo dividido en tres corte, recolección y descarga. Una cinta con cuchillas corta y eleva la vegetación hacia el interior del equipo; luego el material se acumula en un compartimento y finalmente otra cinta transportadora descarga los residuos fuera del agua. Todo el sistema opera mediante transmisión hidráulica, lo que permite regular con precisión la velocidad y potencia de trabajo.

La principal innovación: tamaño, eficiencia y bajo costo

Uno de los aspectos más destacados del proyecto es su maniobrabilidad. A diferencia de los equipos industriales importados, la máquina puede ingresar en lagunas y espejos de agua pequeños, además de ser trasladada por ruta sin requerir permisos especiales ni vehículos de apoyo fuera de lo habitual.

Otro punto clave es el método de extracción: el sistema retira el camalote de manera completa y continua, evitando que los fragmentos vuelvan a crecer, una de las principales falencias de las herramientas utilizadas actualmente.

Además, los autores lograron reducir significativamente los costos de fabricación y mantenimiento mediante una estructura mecánica simplificada, utilizando componentes disponibles en el mercado local.


Un proyecto con viabilidad económica

El trabajo final incluyó un análisis técnico y financiero de más de 113 páginas, donde se detallaron cálculos estructurales, sistemas hidráulicos, flotabilidad, mantenimiento y proyecciones económicas.

Según el estudio presentado, la inversión inicial estimada ronda los 31.000 dólares y podría recuperarse rápidamente gracias a la rentabilidad proyectada. Los autores calcularon una ganancia neta anual superior a los 26.000 dólares y una tasa interna de retorno del 82%, muy por encima de los valores de referencia considerados viables para este tipo de desarrollos.

El proyecto fue dirigido por los ingenieros José Leandro Basterra, Germán Edgardo Camprubí y Marcelo Fabián Larrea, docentes de la Facultad de Ingeniería de la UNNE.

Durante la defensa, los nuevos ingenieros remarcaron que el objetivo principal fue demostrar que “es posible desarrollar soluciones tecnológicas para problemas reales de la región sin depender de tecnología extranjera ni de presupuestos inaccesibles”.

La máquina, aseguran, transforma una tarea actualmente lenta, costosa y de alto esfuerzo humano en una operación mecánica continua, segura y adaptable a las necesidades del nordeste argentino.

La proliferación descontrolada de camalotes en lagunas y cursos de agua del nordeste argentino se convirtió en un problema ambiental cada vez más preocupante. Esta planta acuática forma capas densas sobre la superficie que impiden el paso de la luz solar y reducen el oxígeno disponible en el agua, alterando el equilibrio natural de los ecosistemas y afectando directamente a peces, aves y otras especies que dependen de esos ambientes.

Además del impacto sobre la biodiversidad, la acumulación de camalotes obstruye canales y bocas de ingreso de agua utilizadas para riego, consumo humano y sistemas de generación eléctrica. En muchas zonas también dificulta la navegación y favorece la acumulación de residuos, generando focos de contaminación y deterioro ambiental.

Especialistas advierten que, sin un control adecuado, el crecimiento de esta vegetación puede transformar lagunas enteras en superficies prácticamente inutilizables.

Comentarios de Facebook