La crisis se siente en todos los rubros comerciales

Los comercios tradicionales del centro y la periferia capitalina atraviesan un momento difícil en cuanto a ventas. La crisis se siente en todos los rubros comerciales y los trabajadores que se encuentran en ese mercado también padecen las consecuencias.

Las bajas ventas se trasladan a todos los rubros del comercio. En una recorrida realizada por el mercado “El Piso”,se pudo constatar la realidad que viven los puesteros en la actualidad.

Marta Villalba es otra de las puesteras que se encuentra en el “El Piso”. Hace varios meses se encuentra en el puesto 39. De la experiencia en la venta de indumentaria, admitió que esta baja del consumo es muy notoria y prolongada en el tiempo.

“Las ventas están muy bajas y después del Día de la Madre notamos que se intensificó de manera considerable”, explicó.

Comentó que con la llegada de los días de frío algo volvió a venderse y lo que solicita la gente son camperas, buzos e indumentaria para los chicos del colegio.

En cuento a los precios, dijo que proceden a poner un mínimo que le permita sobrevivir. Una campera puede costar en este puesto 30.000 pesos, un buzo de dos piezas 15.000 pesos cada uno. Las medias, tres por tres 1.000 pesos.

“Con lo que vendemos vivimos, pagamos nuestros impuestos y nuestros alimentos. La gente nos comenta que no le alcanza el sueldo. Los impuestos son muy caros y los sueldos están congelados. Cobro la mínima de jubilada y se lo que padece cada persona”, indicó.

En relación al precio que bajan los proveedores, contó: “Ellos están como nosotros y entienden la situación. Por esa razón, pensamos que no hay aumentos considerables en los productos que nos proveen”.

La comerciante Cintia Romero también cuenta con un puesto en el mercado. Advirtió sobre una fuerte caída en las ventas que atraviesa el sector desde hace varios meses, en un contexto de baja circulación de clientes y escasa recuperación del consumo.

La trabajadora describió un escenario de baja actividad comercial sostenida, donde algunos días logran concretar ventas mínimas y otros directamente no hay movimiento.

Dijo que la merma se viene registrando desde mediados del año pasado, sin señales claras de recuperación. “Vendemos una o dos cosas cuando antes vendíamos cinco y podíamos pagar las cuentas”, explicó, y remarcó que ni siquiera en fechas tradicionales de consumo, como el Día de la Madre, lograron revertir la tendencia. La comerciante detalló que su local comercializa indumentaria, calzado y accesorios para todas las edades, con precios que se mantienen dentro de un rango accesible, aunque con dificultades para sostener la rentabilidad.

En ese sentido, indicó que la falta de circulación de clientes es el principal problema, más allá de los valores o promociones. La vendedora comparó la situación actual con otras crisis económicas del país, como la de 2001, y recordó momentos de fuerte inestabilidad en el mercado. Si bien sostuvo que mantienen la expectativa de una mejora, advirtió que la situación actual es “muy difícil” y que el comercio depende en gran medida de factores como el clima y la capacidad de consumo de la población.

Alimentos también

La situación económica comienza a sentirse con fuerza entre los trabajadores del Mercado de Frutas y Verduras de “El Piso”, ubicado sobre calle Bolívar entre Brasil y Roca.

Miriam Canteros, puestera del local número 10, aseguró a este medio que si bien el rubro de artículos de limpieza mantiene cierto movimiento, muchos comerciantes atraviesan un panorama complejo debido a la fuerte caída de ventas y el crecimiento de la competencia en la zona.

“Yo no me puedo quejar porque siempre algo de limpieza sale, pero muchos de mis compañeros viven del día a día y no se ve mucha venta”, expresó Miriam durante una entrevista. Según explicó, uno de los factores que más afectó a los comerciantes del mercado fue la instalación de mayoristas en los alrededores, situación que provocó una importante disminución de clientes para los puestos. La trabajadora señaló que el deterioro económico comenzó a notarse con mayor intensidad en los últimos meses. “Hace tres meses empecé a ver esta situación, aunque para muchos compañeros viene desde antes”, comentó. Además, indicó que quienes comercializan otros productos fuera del rubro limpieza son los más perjudicados por la retracción del consumo y la competencia de grandes comercios. En relación con los precios y la provisión de mercadería, Miriam sostuvo que el escenario sigue siendo inestable.

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