El NEA lideró en abril las tres mediciones del rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas”: mensual, acumulada del año e interanual. Carne, aceites, verduras y bebidas continúan entre los productos que más presionan sobre el bolsillo de las familias.
El costo de los alimentos sigue siendo uno de los principales motores de la inflación en el Nordeste argentino. Así quedó reflejado en el último informe del Índice de Precios al Consumidor (IPC) difundido por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), donde la región volvió a ubicarse al tope del país en el rubro “Alimentos y bebidas no alcohólicas”.
El dato adquiere especial relevancia porque el encarecimiento de la comida golpea directamente sobre el consumo básico de los hogares y explica buena parte de la pérdida de poder adquisitivo que atraviesan las familias del NEA. Según el reporte oficial, durante abril la inflación general del Nordeste -integrado por Corrientes, Chaco, Misiones y Formosa- fue del 2,7%. Sin embargo, al analizar específicamente el apartado de alimentos, la región mostró nuevamente los porcentajes más elevados entre todas las jurisdicciones argentinas.
En abril, “Alimentos y bebidas no alcohólicas” registró una suba del 2,4% en el NEA. Pero el dato más preocupante aparece en las mediciones acumuladas: en el primer cuatrimestre del año el rubro trepó al 17,2%, mientras que en la comparación interanual alcanzó el 36,3%.
De esta manera, el Nordeste encabezó las tres unidades de medición del IPC alimentario: mensual, acumulado de 2026 y variación de los últimos doce meses.
La situación se da en paralelo a un escenario regional ya complejo. En términos generales, el NEA acumula una inflación del 14,6% en lo que va del año y un 33,5% interanual, ambos registros como los más altos del país.
El seguimiento detallado de los componentes alimentarios permite observar qué productos fueron los que más presionaron sobre los bolsillos en la región.
Uno de los casos más significativos es el de la carne, un alimento central en la mesa de los argentinos. En abril tuvo una suba del 2,2%, pero acumuló un fuerte 23,3% en el primer cuatrimestre y un impactante 57,7% en los últimos doce meses. También se destacaron las verduras, que registraron un aumento del 27,9% en lo que va del año, mientras que los aceites acumularon un 16,2% y una variación interanual del 44,9%.
Las bebidas sin alcohol, por su parte, mostraron un incremento mensual del 3%, una suba acumulada del 11,2% y un alza interanual del 27,2%. Dentro de ese segmento, las aguas minerales, gaseosas y jugos avanzaron un 13,1% en lo que va del año y un 30,6% en comparación con abril de 2025.
Otro rubro sensible es el de la leche, productos lácteos y huevos, que reflejó un incremento del 3,5% en abril. Aunque el acumulado anual fue menor al de otros alimentos, con un 11,1%, sigue teniendo incidencia directa en los gastos cotidianos de las familias. El pan y los cereales, en tanto, registraron una suba mensual del 2,9%. Si bien el acumulado anual fue de 5,7%, continúan siendo productos esenciales de alto impacto por su presencia diaria en la alimentación. El azúcar también mostró incrementos importantes: 3,2% en abril, 13% en lo que va del año y 28,5% interanual.
Entre los pocos datos que marcaron cierta desaceleración apareció el rubro frutas, que en abril tuvo una retracción del 1,2%. No obstante, el acumulado anual sigue siendo elevado, con un 8,9%, y en doce meses la variación alcanzó el 46,5%. En el caso del café, té, yerba y cacao, la suba mensual fue del 1,8%, mientras que el acumulado anual llegó al 5,4%.