Siguen los problemas de endeudamiento de las familias: la mora se triplicó en los últimos doce meses

En marzo de 2025, la proporción de créditos en situación irregular en los hogares se ubicaba en 3,3 por ciento. Un año después, ese indicador subió a 11,5%.

La morosidad en los créditos otorgados a familias registró un fuerte deterioro durante el último año y alcanzó niveles que no se observaban desde hace más de veinte años. Según datos oficiales del Banco Central de la República Argentina (BCRA), el porcentaje de préstamos en situación irregular para personas físicas pasó de 3,3% en marzo de 2025 a 11,5% doce meses después.

El informe de Bancos publicado por la autoridad monetaria reveló además que el nivel de incumplimiento en créditos personales llegó al 14,2%, el valor más alto de los últimos quince años para ese segmento.

En términos generales, el porcentaje de créditos irregulares del sector privado alcanzó el 7% en marzo, con una suba de 0,3 puntos porcentuales respecto a febrero y un incremento de cinco puntos frente al mismo mes del año anterior, cuando se ubicaba en 2%.

El deterioro fue especialmente marcado en los hogares. La morosidad en el financiamiento a familias casi se triplicó en términos interanuales, con un aumento de 8,3 puntos porcentuales respecto de marzo de 2025.

Dentro de ese universo, los créditos personales encabezaron el nivel de incumplimiento con un 14,2% de mora, seguidos por las tarjetas de crédito, que alcanzaron un 11,7%. Los créditos prendarios registraron un incumplimiento de 6,9%, mientras que los hipotecarios mostraron una situación más estable, con una morosidad de apenas 1,4%.

En el caso de las empresas, el coeficiente de mora también mostró un deterioro, aunque más moderado. El financiamiento corporativo registró un nivel de irregularidad de 3,1%, con un incremento de 0,2 puntos respecto de febrero y de 2,2 puntos en comparación interanual.

El informe oficial se conoció apenas un día después de que directivos de bancos locales afirmaran en un evento sobre inteligencia artificial que la mora habría comenzado a estabilizarse. En el sector financiero señalan que esa percepción responde a datos más recientes, correspondientes a abril y mayo, posteriores a los relevados por el BCRA.

Analistas económicos vinculan el crecimiento de la morosidad con la combinación de tasas de interés elevadas y salarios que aún no logran recuperar poder adquisitivo. Desde la consultora LCG advirtieron que las tasas reales continúan por encima de la inflación, lo que impide que las deudas pierdan peso con el tiempo y complica la capacidad de pago de los hogares.

La situación también afecta la dinámica del crédito. El endurecimiento de las condiciones financieras dificultó la refinanciación de deudas y generó mayores demoras en la regularización de pagos. Según especialistas, la desaceleración del crédito comenzó incluso antes de la volatilidad financiera generada por las elecciones legislativas del año pasado.

Un informe de la consultora 1816 sostuvo que las tasas activas elevadas responden tanto al aumento de la morosidad como a la incertidumbre sobre la evolución futura del esquema monetario. “Los prestamistas se cubren prestando solamente a tasas elevadas”, señalaron.

Las fintech también sienten el impacto

El deterioro en el cumplimiento de obligaciones no se limita al sistema bancario tradicional. Las billeteras virtuales y entidades financieras no bancarias registran niveles de mora aún más elevados, impulsados principalmente por microcréditos destinados a gastos cotidianos.

Según un informe elaborado por la Cámara Argentina Fintech junto con el ITBA, el crédito gestionado por fintech alcanza actualmente a 8,1 millones de personas y presenta una morosidad total de 30,5%.

No obstante, el sector observó señales de estabilización hacia fines de 2025. El estudio destacó que los indicadores de mora operativa —que incluyen atrasos de entre 30 y 360 días— se mantienen relativamente estables desde noviembre, en torno al 22,7%.

La mora total continúa creciendo debido al peso de créditos considerados incobrables, aunque las fintech aseguran que los llamados “roll rates”, indicadores tempranos que anticipan el deterioro de pagos, comenzaron a desacelerarse en los últimos meses.

Pese al fuerte incremento de la irregularidad, el sistema financiero todavía no enfrenta un riesgo sistémico elevado. El crédito fintech representa apenas el 3,3% del total de préstamos del sistema, aunque su participación se duplicó en los últimos dos años.

Actualmente, los bancos concentran el 74,1% del volumen total de créditos en mora, mientras que las fintech representan el 8% y otros proveedores financieros explican el 17,9% restante.

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