Se trata de un hombre de entre 40 y 50 años que aún no pudo ser identificado. La investigación intenta determinar dónde ocurrió el crimen y cómo llegó el cadáver hasta ese sector.
El hallazgo de un cuerpo con un disparo en la cabeza flotando en el río Paraná generó un amplio operativo de rescate e investigación en la zona de la Triple Frontera.
El cadáver fue encontrado este lunes en un sector ubicado entre la isla Acaray y el Puente de la Amistad, que une la ciudad brasileña de Foz de Iguazú con Ciudad del Este, en Paraguay.
Todo comenzó durante la madrugada, cuando un pescador advirtió la presencia del cuerpo sobre el agua y dio aviso a los organismos de emergencia. A partir de esa alerta, se desplegó un procedimiento conjunto del que participaron efectivos del Cuerpo de Bomberos y de la Armada de Brasil.
Los equipos concentraron las tareas de búsqueda en el tramo comprendido entre Jardim Jupira y la isla Acaray, un sector próximo al Puente de la Amistad y con una intensa circulación fluvial por su ubicación estratégica en la frontera.

Una vez localizado el cadáver, personal de la Armada brasileña lo retiró del río y lo trasladó hasta la costa. Allí comenzaron las primeras actuaciones a cargo de los bomberos, mientras aguardaban la llegada de especialistas de la Policía Científica para iniciar las pericias correspondientes.
De acuerdo con la información difundida por medios locales y autoridades brasileñas, la víctima sería un hombre de entre 40 y 50 años. Sin embargo, el avanzado estado de descomposición en el que fue encontrado el cuerpo impidió establecer su identidad en el lugar.
Las primeras pericias detectaron una herida de perforación en la cabeza compatible con un impacto de arma de fuego, por lo que los investigadores manejan como principal hipótesis que se trate de un homicidio. No obstante, la causa exacta de la muerte será determinada mediante la autopsia que se realizará en el Instituto Médico Legal de Foz de Iguazú.
Los peritos comenzaron además el relevamiento de evidencias con el objetivo de identificar a la víctima y reconstruir las circunstancias en las que ocurrió el hecho. Debido al estado del cadáver, ahora deberán recurrir a estudios forenses y otros procedimientos técnicos para avanzar en la investigación.
Aunque oficialmente todavía no se confirmó la nacionalidad del fallecido, medios de la región señalaron que una de las posibilidades es que se trate de un ciudadano paraguayo. De todos modos, las autoridades evitaron pronunciarse hasta contar con los resultados de las pericias y de los mecanismos de identificación.
La causa quedó en manos de la Policía Civil de Brasil, que busca establecer cómo llegó el cuerpo hasta el lugar donde fue encontrado y determinar si la muerte ocurrió en territorio brasileño o en otro sector de la frontera.