México: un nene de 7 años murió después de que una dentista le aplicó anestesia

El chico había ido al consultorio por un dolor de muelas. La dentista fue detenida y está acusada de homicidio culposo.

Un nene de 7 años murió luego de que una odontóloga le aplicara anestesia para realizarle un tratamiento por un dolor de muelas. La médica quedó detenida y fue acusada de homicidio culposo.

El trágico hecho ocurrió en la localidad de María Magdalena, en México. El pequeño había ido con su padre para atenderse por una molestia. Antes de empezar el tratamiento, la dentista le dio el medicamento para que “no sienta dolor”. Sin embargo, luego de finalizar el arreglo, la experta vio que el chico no reaccionaba ni se despertaba.

Tras reencontrarse con el nene, el papá lo trasladó de urgencia al hospital para que lo atiendan, pero ya había muerto.

Luego de la denuncia por parte de la familia, el consultorio fue allanado por la policía y la mujer quedó imputada por homicidio culposo. Todavía se desconocen las causas que le produjeron la muerte al menor.

Dos médicas deberán pagarle $10 millones a la familia de una nena que murió por mala praxis

El 20 de noviembre de 2015 Guadalupe Codes murió en el hospital Español de Mendoza, tras una serie de errores médicos que primero le provocaron una parálisis respiratoria y luego la muerte. El 14 de septiembre del 2022, las médicas responsables de la mala praxis fueron condenadas a menos de tres años de prisión, por lo que no irán a la cárcel.

La nena de 9 años ingresó al hospital el 24 de agosto de 2015 para iniciar un nuevo tratamiento por una recaída en la leucemia linfoblástica aguda que sufría. Guadalupe entró a la sala y, por protocolo, le realizaron una punción lumbar para colocarle metrotrexato y otra droga más, utilizadas para tratamientos oncológicos.

“También le colocaron vincristina, un potente medicamento que debe suministrarse vía endovenosa (sangre), pero la inyección fue aplicada en la espalda, a la altura de la médula”, denunció el papá de Guadalupe. La médica Andrea Piatti fue quien le suministró el medicamento de forma inadecuada.

Desde ese momento, el cuadro de la nena mendocina se fue agravando ferozmente hasta quedar paralizada. Finalizada la sesión de quimioterapia, Piatti se acercó a los padres y les comentó que la niña estaba bien, pero que una de las drogas resultó ser “muy tóxica” y tenían que realizarle un lavaje de médula. Automáticamente se llevaron a Guadalupe al quirófano y le colocaron un catéter.

Dos días después le retiraron el drenaje, pero inmediatamente comenzó a tener problemas urinarios y, en cuestión de horas, perdió la movilidad en las piernas. Guadalupe fue trasladada al hospital Notti, principal centro médico de la provincia, y allí permaneció en coma inducido.

Su situación fue agravándose, comenzó a presentar un cuadro de parálisis en los sistemas respiratorio y digestivo y fue intubada por completo, ya que no podía respirar. Finalmente murió el 20 de noviembre de 2015.

Andrea y Mauricio Codes, los papás de Guadalupe, le comentaron a Clarín lo que les dijeron los médicos durante todo ese proceso: “Un error lo comete cualquiera”.