La policía rural secuestró carne no apta para el consumo en cinco carnicerías.

El procedimiento fue realizado por la Policía Rural de General Paz en conjunto con Bromatología municipal. Los productos carecían de documentación que acreditara su procedencia legal.

En un esfuerzo coordinado por garantizar la seguridad alimentaria y combatir la faena clandestina, efectivos de la Unidad Especial de Seguridad Rural y Ecológica de General Paz llevaron adelante una serie de inspecciones en la localidad de San Miguel. El operativo, que contó con el apoyo del área de Bromatología local, se centró en el control de establecimientos de venta de productos cárnicos.

Inspecciones y hallazgos

Durante la jornada, las autoridades visitaron un total de cinco carnicerías del casco urbano. En estos locales, los uniformados y los inspectores municipales detectaron diversas irregularidades relacionadas con el origen de la mercadería.

Como resultado de las inspecciones, se procedió al secuestro preventivo de varios cortes de carne y menudencias. Según detallaron las fuentes policiales, los propietarios de los comercios no pudieron presentar la documentación respaldatoria que acreditara la procedencia legal de los productos, lo que hace presumir que podrían provenir de faenas no autorizadas o clandestinas.

Medidas sanitarias

Debido a que los cortes no cumplían con las normativas vigentes y eran considerados no aptos para el consumo humano, se determinó su retiro inmediato de la venta. Lo secuestrado fue puesto a disposición de las autoridades competentes y trasladado para su posterior desnaturalización, proceso necesario para evitar que estos productos vuelvan a ingresar al circuito comercial.

Desde la Unidad Especial destacaron que estos operativos de prevención y control continuarán realizándose en toda la jurisdicción para proteger la salud de la población y prevenir delitos contra la propiedad rural en la región.

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