La demanda en Kentucky también acusó a Meta y TikTok.
Google y Snap, las empresas a cargo de YouTube y Snapchat, respectivamente, llegaron a un acuerdo de última hora para resolver una demanda presentada en Kentucky, que acusó a las compañías de redes sociales de provocar adicción en los menores de edad.
Aquel es uno de varios casos en todo Estados Unidos que apuntan a las empresas por supuestamente incluir funciones adictivas en sus plataformas digitales. A la espera del proceso que se celebrará el mes que viene en Oakland, California, la presentación del distrito escolar de Kentucky ha sido seguida de cerca porque es la primera programada para el juicio.
YouTube y Snapchat catalogaron a sus acuerdos como “amistosos”
En un comunicado que recogió Bloomberg, Alphabet Inc., el conglomerado detrás de Google, afirmó que el caso se resolvió “amistosamente” y aseguró que seguirán trabajando en productos adecuados para cada edad. Snap Inc. empleó esa misma terminología: describió el acuerdo como “amistoso”.

Las compañías mencionadas enfrentan numerosas demandas en Estados Unidos, incluyendo las de distritos escolares de Seattle y Nueva York.
En el señalado caso presentado por autoridades de Kentucky, Meta y TikTok también figuran entre los demandados.
Tal como repasamos anteriormente en Tecno, la firma que gestiona Snapchat también optó por un acuerdo extrajudicial en otra histórica demanda a las redes sociales en Los Ángeles, en las que también se las acusó de incluir funciones adictivas en los respectivos servicios.
En ese caso, el jurado falló contra YouTube y Meta, obligándolas al pago de 6 millones de dólares a una demandante, una joven identificada con las siglas KGM, en concepto de daños y perjuicios.
Aquella determinación fue el segundo revés judicial para la exFacebook en la misma semana. También en marzo, Meta fue multada con 375 millones de dólares en un juicio en el que se la acusó de desproteger a los menores frente a la explotación infantil, entre otras falencias de seguridad en sus servicios digitales.
Los históricos juicios que tienen a las redes sociales en el banquillo de los acusados, en Estados Unidos, ocurren en el marco de un creciente escrutinio a esos servicios, con diversos países que han prohibido el uso de las apps entre los menores de edad.
El caso más resonante, por haber llegado en primera instancia, fue el de Australia, donde la prohibición entró en vigencia a fines del año pasado, en ese caso para los menores de 16 años. En diversas instancias y modalidades, se han sumado países como España, Grecia, Francia, el Reino Unido e Indonesia, entre otros.