El cruce tuvo poco juego y varios roces. Una acción revisada por VAR marcó el rumbo del resultado.
Boca venció 1-0 a River este domingo 19 en el estadio Monumental, por el Torneo Apertura, con un gol de Leandro Paredes de penal sobre el cierre del primer tiempo tras una mano de Lautaro Rivero detectada por el VAR, en un partido cerrado que terminó con polémica y cortó la racha sin derrotas del equipo dirigido por Eduardo Coudet.
El único tanto llegó a los 45+4, luego de una jugada que nació con una habilitación de Paredes y derivó en la infracción sancionada tras revisión. El mediocampista ejecutó con precisión y definió el resultado antes del descanso. Hasta ese momento, el encuentro había tenido escasas situaciones claras.
River sufrió un golpe temprano a los 17 minutos con la salida de Sebastián Driussi por una molestia muscular. En su lugar ingresó Maximiliano Salas. Desde ese momento, el equipo local buscó asumir el control, aunque sin profundidad ni claridad en los metros finales.
Boca apostó a un planteo ordenado, con líneas juntas y salidas rápidas. En ese contexto generó las chances más concretas. Miguel Merentiel tuvo un mano a mano previo al gol que no logró concretar. Ya en el segundo tiempo, Exequiel Zeballos dispuso de dos oportunidades que exigieron al arquero Beltrán.
El desarrollo mantuvo la misma tónica tras el entretiempo. River sostuvo la posesión pero no logró quebrar la defensa rival. Boca, en cambio, encontró espacios para responder de contra y estuvo cerca de ampliar la ventaja.
Sobre el final se produjo la jugada que desató las protestas. Lautaro Blanco empujó a Martínez Quarta dentro del área en tiempo agregado. El árbitro no sancionó penal ni recibió llamado del VAR, lo que dejó sin resolución una acción reclamada por el equipo local.
El partido terminó con más fricción que juego, con varias amonestaciones y cambios que buscaron modificar el ritmo sin éxito. Boca sostuvo la diferencia hasta el cierre y se quedó con el triunfo en un encuentro de bajo vuelo futbolístico.