BOCA SE LLEVÓ EL TRIUNFO DEL AÑO EN EL MONUMENTAL

(Coco Ramón) En una noche cargada de tensión en el estadio Monumental, Boca Juniors se quedó con un triunfo de alto impacto al vencer por 1 a 0 a River Plate, en un clásico que tuvo más fricción que fútbol y que se resolvió en un detalle clave antes del descanso.

El equipo dirigido por Claudio Úbeda planteó un partido inteligente, cerrado, con líneas compactas y pocas concesiones. Del otro lado, el conjunto de Eduardo Coudet no logró encontrar los caminos ni imponer condiciones en su propia casa.

Las situaciones de gol fueron escasas, casi contadas con una mano, en un desarrollo donde predominó la lucha en la mitad de la cancha y las imprecisiones. Sin embargo, en la última jugada del primer tiempo, llegó la acción que definió la historia. Un claro penal a favor de River por infracción sobre Leandro Paredes cambió el rumbo del encuentro. El propio mediocampista se hizo cargo de la ejecución y, con precisión, marcó el 1 a 0 que terminaría siendo definitivo.

En el complemento, River intentó reaccionar pero se mostró desordenado y sin profundidad, mientras que Boca sostuvo la ventaja con oficio y solidez defensiva. El pitazo final desató el festejo visitante y el malestar en las tribunas locales.

Los hinchas millonarios despidieron al equipo con evidente enojo, golpeados por una derrota en casa ante el rival de toda la vida. En contraste, Boca celebró con euforia un triunfo que no solo vale por el resultado, sino también por el contexto: es el segundo superclásico ganado en el ciclo de Úbeda, que empieza a consolidarse con resultados fuertes en escenarios adversos.

Comentarios de Facebook